Marchan en Puebla contra el Cablebús por riesgo de ecocidio en parques
Protestan en Puebla contra Cablebús por ecocidio en parques

Manifestantes en Puebla exigen detener el Cablebús por daño ambiental

Este domingo, una multitud conformada por organizaciones ambientalistas, activistas, colonos y académicos se congregó en las calles de Puebla para manifestarse en contra del proyecto del Cablebús impulsado por el gobierno del morenista Alejandro Armenta Mier. Los participantes, portando pancartas y coreando consignas como "No al Cablebús", partieron desde dos puntos distintos de la ciudad y convergieron en el zócalo poblano, donde denunciaron que la obra representaría un ecocidio al afectar a casi 800 árboles maduros, muchos de ellos ubicados en cuatro de los principales parques urbanos.

Daño irreparable a pulmones verdes de la ciudad

Los manifestantes argumentaron que la construcción del Cablebús, que incluiría terminales y bases en áreas verdes como los parques Ecológico, Amalucan, Juárez y el Paseo Bravo, destruiría zonas arboladas que actúan como pulmones esenciales para la ciudad. A pesar de que el gobierno estatal inició recientemente una campaña de reforestación con la plantación de 10 mil árboles jóvenes en áreas como el parque Ecológico y Angelópolis, organizaciones como Árboles Patrimoniales y académicos de la BUAP señalaron que esta medida no compensa el daño irreversible que causaría la tala de árboles con décadas de vida.

"Estos árboles que van a plantar de dos metros, ¿cuánto tiempo va a pasar para que empiecen a dar los servicios ecosistémicos de estos árboles que llevan cuarenta o cincuenta años y que van a derribar?", cuestionaron los activistas durante la protesta. Además, destacaron que la infraestructura no solo impactaría al arbolado, sino también a la biodiversidad local, incluyendo especies que habitan en estos espacios.

Biodiversidad en riesgo y falta de transparencia

De acuerdo con información difundida por las organizaciones participantes, el Parque Juárez, por ejemplo, alberga 47 especies, entre las cuales se encuentran 14 aves migratorias y seis endémicas, como el capulinero gris y el colibrí corona violeta. La marcha también sirvió para criticar la opacidad del gobierno de Armenta Mier, que ha reservado por cinco años los estudios técnicos del proyecto y no ha consultado a los habitantes de las zonas afectadas.

Organizaciones como Opción Ciudadana y el Colectivo Hermanos Serdán han ofrecido asistencia para tramitar amparos legales con el fin de detener la obra, acusando a la administración estatal de ocultar información crucial. Los manifestantes insistieron en que el Cablebús, aunque promocionado como una nueva modalidad de transporte, no justifica el costo ambiental que implicaría su construcción en áreas naturales vitales para Puebla.