La historiadora Veka Duncan, en entrevista con Pamela Cerdeira para MVS Noticias, recordó que el Paso de Cortés, ubicado entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, tenía originalmente el nombre de Cuauhíchcac, que significa “Tajón del águila”. Duncan planteó la pregunta: “¿Por qué no cambiarle el nombre a su nombre original?”.
La propuesta surge en el contexto de la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum para renombrar el Paso de Cortés como “Paso de los Pueblos Indígenas”, una medida que ha generado debate. Duncan, sin embargo, sugiere que se considere la denominación prehispánica, que es anterior a la llegada de los españoles.
El origen del nombre Cuauhíchcac
De acuerdo con la explicación de Veka Duncan, el nombre original del Paso de Cortés se conoce gracias al cronista Chimalpahin, descendiente de la nobleza chalca. Además, investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indican que Cuauhíchcac era una vía mercantil que conectaba Chalco, Cholula y Huejotzingo, en Puebla.
En ese lugar también habría existido un templo conocido como Ithualco, según Fray Juan de Torquemada. El paso era utilizado por habitantes de los pueblos mesoamericanos, lo que subraya su importancia histórica y cultural.
El cambio de nombre no alterará la historia
Veka Duncan señaló que, aunque se modifique el nombre, esto no cambiará la historia ni el hecho de que el conquistador Hernán Cortés pasara por ahí en su camino a Tenochtitlán. La historiadora enfatizó que el cambio de nombre dependería de los intereses del momento, pero que la historia permanecerá intacta.
Esta postura coincide con la respuesta de Sheinbaum a Reforma, donde expresó: “Estoy muy orgullosa” por los cambios ligados a la Conquista. Sin embargo, Duncan no es la única que ha propuesto una alternativa al nombre oficial.
Paso de Quetzalcoatl, otra opción
Veka Duncan también mencionó que otro nombre que podría considerarse es el de Paso de Quetzalcoatl, ya que la deidad también pasó entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Aunque la historiadora no detalló la historia completa, Fray Bernardino de Sahagún documentó que Quetzalcóatl pasó por el mismo lugar después de la caída de Tula, durante su huida a Tlalpallan.
Debido a esa huida, los mexicas habrían confundido a Hernán Cortés con el dios Quetzalcóatl y su regreso, ya que ambos soportaron el clima entre los volcanes. Esta conexión mitológica añade otra capa de significado al lugar.
La propuesta de Duncan se suma al debate sobre el renombramiento del Paso de Cortés, que actualmente es un destino turístico y un sitio histórico en los límites de Puebla y el Estado de México. La decisión final dependerá de las autoridades, pero la historiadora insiste en que recuperar el nombre original sería un acto de justicia histórica.



