Morena Enfrenta Límites Legislativos: PRI y PT Bloquean Agenda de Sheinbaum
El partido Morena, bajo la dirección de Luisa Alcalde, ha descubierto que el poder político no siempre es suficiente cuando las reglas parlamentarias exigen más que una simple mayoría. En un giro significativo, el bloque opositor encabezado por Alejandro Moreno, senador y dirigente nacional del PRI, ha encontrado un respiro crucial al frenar cuatro intentos consecutivos de rediseño electoral. Esta resistencia se ha manifestado primero durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y ahora bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, exponiendo una grieta profunda en el panorama político mexicano.
La Bisagra Incómoda: Alberto Anaya y el PT
En un momento crítico, Alberto Anaya, líder nacional del Partido del Trabajo (PT), retiró su apoyo, dejando a la coalición oficialista conocida como la Cuarta Transformación (4T) a apenas cinco votos de alcanzar sus objetivos legislativos. Esta acción ha transformado a lo que eran aliados firmes en una bisagra incómoda, donde la aritmética parlamentaria se ha vuelto un límite político tangible. La escena finalizó con una exhibición pública de las divisiones internas que afectan la capacidad de gobernanza.
El Plan B Electoral: Avances y Tropiezos
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró los avances parciales del llamado Plan B electoral, que logró recortar algunos privilegios institucionales, pero tropezó estrepitosamente en la implementación de la revocación de mandato para el año 2027. En este punto, la coalición con el Partido Verde y el PT se desdibujó notablemente. La mandataria señaló directamente a los partidos, acusándolos de temer competir con su nombre en las boletas electorales. Sin embargo, el freno no provino exclusivamente de la oposición; el PT, con Anaya al frente, ya había demostrado su margen de autonomía en votaciones previas.
Entre recortes presupuestarios y resistencias políticas, el proyecto quedó a medias, ajustando el gasto público pero atorando el control político. Esta situación ha hecho que la mayoría parlamentaria deje de funcionar como tal, generando incertidumbre sobre la capacidad de Sheinbaum para impulsar su agenda.
Grietas Internas en el Instituto Nacional Electoral
El Instituto Nacional Electoral (INE) no solo enfrenta presiones externas, sino que también sufre una fisura interna cada vez más profunda. Martín Faz, consejero electoral, ha admitido públicamente una colegialidad desgastada que, aunque no es nueva, se ha agravado con decisiones que evitan el pleno del consejo. Guadalupe Taddei, presidenta del INE, ha concentrado atribuciones reforzadas por cambios legales recientes, los cuales, según la consejera Carla Humphrey, han alterado el equilibrio tradicional del Consejo General.
Nombramientos realizados sin consulta previa y una comunicación fragmentada pintan el panorama de un árbitro electoral dividido en plena antesala de procesos electorales cruciales. Mientras en el exterior se debaten las reglas del juego, en el interior se disputa el control institucional, dejando a un órgano sin cohesión que arbitra de manera deficiente.
Pausa en la Agenda Verde: Morena y el Glifosato
Morena se topó con su propio techo ideológico cuando su discurso ambiental chocó con la aritmética internacional. Luisa Alcalde avaló enfriar en el Senado la prohibición del glifosato, no por falta de convicción ecológica, sino por un cálculo pragmático frente al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el factor Donald Trump. Ante este escenario, la presidenta Sheinbaum optó por no tensar la cuerda en un momento delicado, mientras que José Manuel Cruz, senador y presidente de la Comisión de Salud, vistió la retirada con un lenguaje técnico que enmascaró la decisión política.
El partido que históricamente ha empujado reformas transformadoras ahora se ve obligado a medir costos externos, poniendo en pausa temas de soberanía ambiental y priorizando consideraciones comerciales. La agenda verde queda en espera, revelando las limitaciones de la política doméstica frente a presiones globales.
Abandono en Tultitlán: Un Ejemplo de Desgaste Gubernamental
El municipio de Tultitlán se ha convertido en un ejemplo emblemático de cómo la ausencia gubernamental puede llevar al desastre a comunidades enteras. Bajo la gestión de Ana María Castro Fernández, presidenta municipal, la inseguridad ha dejado de ser un episodio aislado para instalarse como una rutina diaria. Calles rotas y falta de alumbrado público agravan la situación, creando un entorno de vulnerabilidad constante.
Es un territorio donde la policía local llega tarde o simplemente no aparece, pero sí se hace presente para funciones que no le corresponden, generando desconfianza ciudadana. Los residentes ajustan sus vidas, calculan riesgos y reducen sus expectativas, en un proceso de desgaste sostenido que diluye la autoridad municipal. Cuando el gobierno no ocupa su espacio, otros actores llenan el vacío, poniendo en evidencia la gestión de doña Ana María.



