El senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manuel Añorve Baños, presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional destinada a la creación de una Defensoría Nacional para la Libertad de Expresión y de Prensa. Esta propuesta busca establecer una instancia pública autónoma que proteja jurídicamente a quienes ejercen el periodismo, dada la ausencia actual de un organismo específico con esa función principal.
Limitaciones del marco legal actual
Añorve Baños argumenta que, si bien los artículos sexto y séptimo de la Constitución mexicana garantizan el derecho a buscar, recibir y difundir información, el simple reconocimiento de este derecho resulta insuficiente cuando los profesionales de la comunicación operan bajo condiciones de presión e intimidación. El legislador reconoce que México cuenta con instituciones encargadas de investigar delitos contra periodistas y con mecanismos existentes para atender riesgos contra su vida, integridad física, libertad y seguridad.
No obstante, señala que no existe una institución pública autónoma cuya misión exclusiva sea la defensa jurídica de periodistas, comunicadores y medios de comunicación frente a actos de censura, hostigamiento o represalias provenientes del Estado. La legislación vigente distingue claramente entre las funciones de protección y las de procuración de justicia, pero no establece una defensoría especializada con autonomía constitucional propia.
Naturaleza y alcance de la nueva institución
La iniciativa propone adicionar los artículos sexto y ciento cinco de la Carta Magna para instituir un organismo público autónomo. Este nuevo ente tendría personalidad jurídica y patrimonio propios, así como autonomía técnica, de gestión, presupuestaria y de decisión. El objetivo es que el Estado garantice la protección institucional de las libertades de expresión, información, difusión y prensa ante cualquier acto u omisión de autoridad que tenga por objeto o efecto censurar, inhibir, intimidar, obstaculizar o sancionar indebidamente el ejercicio de estas libertades.
El senador enfatiza que la creación de esta Defensoría no pretende instaurar una nueva autoridad sobre los medios de comunicación. La propuesta no busca sustituir a las fiscalías ni al Mecanismo de Protección a Periodistas y Periodistas. Tampoco constituye un despacho gratuito diseñado para defender intereses comerciales ordinarios de grandes empresas. Su enfoque se centra exclusivamente en la defensa de derechos fundamentales vinculados a la información de interés público.
Población beneficiada y mandato legal
Según el texto de la iniciativa, la Defensoría estará facultada para proporcionar orientación, acompañamiento, asistencia y representación jurídica a diversas categorías de actores mediáticos. Esto incluye a personas periodistas, comunicadoras, trabajadoras de los medios, así como medios comunitarios, indígenas, afromexicanos, digitales e independientes.
Asimismo, la institución atenderá a demás personas físicas o morales que ejerzan actividades de información de interés público cuando sus derechos sean afectados por actos u omisiones de cualquier autoridad. "La Defensoría deberá ser autónoma y tendrá por objeto proporcionar orientación, acompañamiento, asistencia y representación jurídica", concluye Añorve en su proposición legislativa presentada el 6 de agosto de 2026.
Esta iniciativa llega en un contexto donde se han reportado casos de violencia contra reporteros, destacando la necesidad de estructuras que salvaguarden la libre circulación de ideas. La aprobación de esta reforma implicaría un cambio estructural en cómo el Estado mexicano aborda la defensa legal de la libertad de prensa frente a posibles abusos administrativos o políticos.



