Fiscalía General de la República reconoce fallas en preservación de escenas del crimen
La Fiscalía General de la República (FGR) ha emitido un comunicado en el que admite que "no puede determinarse la autenticidad de los indicios" encontrados en la cabaña de Tapalpa, Jalisco, donde fue localizado Nemesio Oceguera Cervantes "El Mencho" el pasado 22 de febrero. Este reconocimiento llega después de que diversos reporteros y camarógrafos ingresaran libremente a la propiedad en las horas y días posteriores a la operación, comprometiendo la preservación de posibles evidencias.
Patrón de irresponsabilidad institucional
Este no es un caso aislado. Hace casi un año, en el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, la FGR permitió el ingreso de medios de comunicación, madres buscadoras, colectivos, activistas, comisiones de derechos humanos y organismos internacionales al inmueble el primer día que asumió responsabilidad sobre el lugar, en lo que fue descrito como una "visita de museo". En ambas situaciones, bajo la responsabilidad de la misma dependencia federal, la escena del crimen no quedó debidamente sellada a personas ajenas a las indagaciones.
La Fiscalía argumenta en su comunicado que, debido a la complejidad de la operación en Tapalpa, los enfrentamientos que se extendieron a zonas aledañas, la pérdida de vidas humanas y la posibilidad de una reacción más violenta del grupo delincuencial, la zona quedó desprotegida. Sin embargo, este planteamiento tendría sentido aplicado únicamente durante las primeras 12 horas posteriores a los enfrentamientos.
Abandono prolongado de las escenas
La realidad documentada muestra que quienes ingresaron con cámaras y micrófonos a tomar testimonio de dónde y cómo vivía el narcotraficante más buscado del mundo lo hicieron en las siguientes 24 y 48 horas, cuando la cabaña permaneció abandonada por días completos sin protección adecuada.
La FGR señala en su comunicado que el lugar de los hechos quedó "contaminado", pero omite reconocer que esta contaminación fue consecuencia directa de no seguir los protocolos periciales establecidos. En lugar de admitir su propia irresponsabilidad institucional, la dependencia federal sugiere que personas ajenas a las investigaciones pudieron alterar el lugar de los hechos.
Consecuencias para las investigaciones
La falta de sellado adecuado de las escenas del crimen tiene graves implicaciones:
- Compromete la validez de las evidencias recolectadas
- Dificulta la reconstrucción precisa de los hechos
- Pone en riesgo futuras acciones legales contra los implicados
- Debilita la credibilidad de las instituciones de justicia
Estos dos casos concretos -Teuchitlán y Tapalpa- demuestran un patrón preocupante en el manejo de escenas del crimen por parte de la Fiscalía General de la República. Como señaló el análisis original, las cosas se han hecho "con las patas", priorizando otros intereses sobre la preservación meticulosa de pruebas que son fundamentales para el curso de la justicia.
La pregunta que queda pendiente es si la FGR implementará cambios sustanciales en sus protocolos operativos para evitar que estos errores se repitan en futuras intervenciones contra el crimen organizado, o si continuará justificando fallas que comprometen seriamente el proceso de investigación.
