La capacidad judicial y la epidemia de violencia juvenil: dos caras de la crisis mexicana
En el complejo panorama nacional, dos temas emergen con fuerza: la cuestionada capacidad de los jueces electos y la alarmante ola de violencia que involucra a adolescentes y jóvenes. Estos fenómenos, aunque distintos, reflejan profundas grietas en el sistema.
El desafío de los jueces electos: triunfo en urnas vs. capacidad real
Una arista poco explorada del proceso electoral es la que concierne directamente a jueces y magistrados. Tras la primera elección de esta naturaleza, los problemas operativos no se han hecho esperar. Numerosos juzgados enfrentan atascos debido a un manejo deficiente de procedimientos o, incluso, por falta de capacidad para administrar los recursos humanos y materiales bajo su responsabilidad.
En efecto, los juzgadores que alcanzaron el triunfo en las urnas –independientemente de los métodos utilizados– no necesariamente combinan esa habilidad política con el dominio técnico requerido. Alfonso Ramírez Cuéllar ha sido designado, a petición de Palacio Nacional, para abordar este tema crítico. Su misión es garantizar que en las próximas elecciones judiciales exista mayor rigurosidad y se evalúe genuinamente a los aspirantes, haciendo de la capacidad un factor determinante.
Intrigas en el TEPJF y el caso de las fake news ambientales
El ambiente se complica especialmente en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). La reciente fotografía publicada por el magistrado Felipe De la Mata junto a sus excolegas Fuentes y Mónica Soto parece buscar mostrar un bloque interno de oposición contra los magistrados electos el año pasado. Esta práctica fotográfica no es nueva: anteriormente, estrategias similares contribuyeron a la destitución del magistrado Reyes Rodríguez y al ascenso de Mónica Soto a la presidencia.
Con cambios inminentes y ante la imposibilidad de otro golpe interno en el TEPJF –ahora liderado por Gilberto Bátiz–, la publicación huele a intriga y se convierte en un instrumento de presión. Esto ocurre en anticipación a lo inevitable: nuevos recortes de gastos derivados de las políticas generales de austeridad.
Paralelamente, un escándalo de fake news involucra a la organización Greenpeace. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) analizó las imágenes difundidas sobre un supuesto derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. El análisis concluyó que las fotografías fueron burdamente retocadas para simular una mancha petrolera inexistente, desvirtuando el problema real del derrame. Este montaje –donde la mancha fue pintada sobre imágenes satelitales mostrando afectaciones imposibles– no ayuda a concienciar a la población o autoridades, desviando la crucial labor de la sociedad civil como garante del buen comportamiento gubernamental.
La epidemia de violencia que afecta a adolescentes y jóvenes
En la última década, México ha registrado episodios de violencia escolar que, aunque aislados, han tenido un impacto devastador:
- En Monterrey, Nuevo León, el 18 de enero de 2017, un estudiante de 15 años asesinó a su maestra y luego se suicidó en el Colegio Americano del Noreste.
- El 10 de enero de 2020 en el Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila, un menor de 11 años abrió fuego dentro de la institución: una maestra falleció y el agresor se quitó la vida.
- El caso más grave ocurrió en Jalisco, el 6 de marzo de 2024, en la Universidad Tecnológica de Guadalajara, donde un atacante externo mató a dos trabajadoras tras haber cometido otro homicidio.
- A estos hechos se suma el asesinato de un estudiante tras un ataque con navaja en el CCH Sur de la Ciudad de México, el 22 de septiembre de 2025. El agresor, que se identificaba como “incel”, fue detenido.
La situación se agrava con la participación de jóvenes en delitos de mayor escala. En Jalisco, en diciembre pasado, el atentado contra el empresario Alberto Prieto Valencia fue ejecutado por un comando que incluía a adolescentes. Además, apenas ayer, fueron detenidos dos adolescentes que participaban en un call center de fraudes bancarios desmantelado en Guadalajara.
Es, sin duda, una epidemia que combina violencia escolar, ideologías extremas y la cooptación de jóvenes por el crimen organizado, exigiendo respuestas integrales y urgentes por parte del Estado y la sociedad.



