La Administración Pública como Elefante: La Crítica Relación entre Políticos y Burocracia
En el mundo animal, el mahout o cornaca es quien cría, entrena y conduce a un elefante mediante comandos de voz y toques, basándose en la confianza y el respeto mutuo. De manera similar, en el presidencialismo mexicano, el titular del gobierno ejerce el mando sobre la administración pública, con las limitaciones que establecen las leyes para garantizar un desempeño objetivo y profesional.
La Inteligencia del Elefante y la Burocracia
Los elefantes, los mamíferos terrestres más grandes, exhiben comportamientos asociados con la inteligencia como duelo, altruismo, uso de herramientas, compasión y autorreconocimiento. En capacidad cognitiva, son equiparables a delfines y algunos primates, y han demostrado enorme utilidad en tareas agrícolas, industriales, recreativas y bélicas. Su valor es superlativo, al igual que el de una administración pública bien gestionada.
En la imaginería popular, el elefante simboliza:
- Memoria y fuerza
- Paciencia y lealtadArmonía y trabajo constante
Pero también se le asocia con la estupidez humana cuando no queremos "ver al elefante en la sala", o con la lentitud cuando los trámites se burocratizan y las soluciones sociales se retrasan excesivamente. En ambos sentidos alegóricos, positivo y negativo, la administración pública encuentra su reflejo.
El Dilema de la Burocracia Mexicana
La burocracia es un instrumento poderoso del gobierno que opera con base en:
- Competencias definidas
- Principio de legalidad
- Procesos establecidos para eficiencia
Sin embargo, el exceso de formalismos puede empantanar la gestión y obstaculizar la atención a las necesidades ciudadanas. Esta naturaleza dual y los riesgos que implica constituyen los principales retos para los políticos que acceden a dirigir este aparato y deben relacionarse con los profesionales de la gestión pública.
La Mancuerna Gobernante-Administrador
En términos metafóricos, la relación mahout-elefante debe ser óptima para que la acción burocrática contribuya efectivamente al desarrollo sostenible e incluyente. Esta mancuerna debe:
- Ser el eje de la rectoría económica del Estado
- Cumplir con la promoción de derechos humanos
- Contribuir a construir una sociedad más justa
La confianza y respeto entre la presidenta y los mandos de la administración pública federal son pilares fundamentales para el funcionamiento gubernamental.
Políticos vs Administradores Profesionales
Los políticos y activistas sociales son designados en la administración pública por lealtad o compromiso con su partido o movimiento, especialmente con sus líderes. Su función es transmitir a las estructuras burocráticas la visión del gobierno en turno y enlazar la voluntad mayoritaria expresada en las urnas con los profesionales de la administración.
Por otro lado, los administradores profesionales, a veces despectivamente llamados tecnócratas, ocupan cargos por conocimiento y mérito. Su misión es traducir el mandato popular en bienes y servicios públicos basándose en:
- Reglas de ciencia y tecnología
- Disponibilidad real de recursos económicos
- Principios del Estado de derecho
Esto garantiza respeto a los derechos humanos y una actuación pública cierta, confiable, correcta, transparente y oportuna.
La Profesionalización como Clave
Como afirmaba Alejandro Dumas padre: "Que los elefantes sean tan inteligentes y los hombres tan bestias debe ser una cuestión de educación". La función pública es valiosa en la medida que está profesionalizada, pero se convierte en un "elefante esclerótico" cuando falta talento humano creativo y preparado.
Durante el gobierno 2018-2024, hubo un "mahout" inexperto que consideró superfluo el gasto en capacitación y profesionalización, eliminándolo. Muchos puestos que requerían conocimiento profundo fueron ocupados por leales sin experiencia en administración pública. El descuido en la dirección provocó que el "elefante" fuera menos efectivo en sus tareas encomendadas.
Reflexiones Actuales
Estas reflexiones surgen de declaraciones donde se recordó que el antecesor ofendía a su administración pública llamándola despectivamente "elefante esclerótico" porque no cumplía sus caprichos. La actual administración ha sido más prudente, pero aún solicita públicamente a colaboradores cosas imposibles como el cobro sin efectivo en todas las casetas de peaje del país, instrucción que requiere:
- Planeación compleja
- Modificación de infraestructura
- Acuerdos con asignatarios y concesionarios
Como enseña un dicho persa, el poder de la burocracia y su trabajo constante requiere un mahout con "mano gentil", que pueda dirigir a ese elefante "con un solo cabello". La relación entre políticos y administradores profesionales sigue siendo uno de los desafíos centrales para la eficiencia gubernamental en México.



