El 9 de mayo se celebra el Día Mundial de los Calcetines Perdidos, una fecha que evoca la misteriosa desaparición de estos pares en la lavandería. Sin embargo, existe una dolencia real vinculada al término "calcetín" que merece atención médica.
¿Qué es la enfermedad del calcetín?
Conocida médicamente como síndrome papular purpúrico en guante y calcetín, esta afección dermatológica poco frecuente fue descrita por primera vez en 1990 por los dermatólogos M. Harms, R. Feldmann y J.H. Saurat. Se caracteriza por inflamación, enrojecimiento, petequias y pequeñas pápulas que aparecen principalmente en manos y pies, con una distribución similar a la de unos guantes y calcetines.
De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, este síndrome es una manifestación de una respuesta inmunológica desencadenada por virus o ciertos medicamentos.
Síntomas principales
Los síntomas más comunes incluyen:
- Fiebre
- Inflamación de ganglios linfáticos
- Cansancio o debilidad
- Dolor muscular
- Dolor en las articulaciones
La enfermedad suele iniciar con enrojecimiento, inflamación y comezón en manos y pies, evolucionando luego a una erupción de color rojizo o púrpura. Según Actas Dermo-Sifiliográficas, afecta principalmente a adultos jóvenes, con mayor incidencia en mujeres, y las lesiones pueden extenderse a otras zonas del cuerpo, incluido el rostro.
Formas de contagio
El síndrome papular purpúrico en guante y calcetín se transmite a través de gotitas respiratorias, como cuando una persona infectada tose, estornuda o mediante el contacto con saliva.
Medidas de prevención
Para reducir el riesgo de contagio, se recomienda:
- Lavarse las manos con frecuencia
- Mantener una buena higiene respiratoria
- Evitar compartir objetos personales
Ante cualquier síntoma o alteración en la piel, es fundamental acudir a un especialista para obtener un diagnóstico oportuno y descartar otras enfermedades relacionadas.



