Estudio descubre químicos peligrosos en extensiones de cabello, un riesgo oculto para la salud
El uso frecuente de extensiones de cabello, un accesorio popular para realzar la belleza, puede desencadenar desde dermatitis hasta daños significativos en la salud, según un estudio reciente. La investigación, publicada en la revista Environment & Health, destapa los peligros ocultos detrás de estos productos, revelando que lo que parece un simple complemento de moda es, en realidad, un complejo cóctel químico que se infiltra en el organismo a través del cuero cabelludo.
Químicos tóxicos identificados en las extensiones
Los autores del estudio analizaron 44 muestras de cabello y detectaron la presencia de 933 químicos distintos. Entre estas sustancias, 48 figuran en listas negras de componentes peligrosos por su potencial para causar cáncer o daños reproductivos. El hallazgo más alarmante es la presencia de organoestaños, compuestos utilizados para estabilizar plásticos, que actúan como disruptores hormonales potentes y superan los límites permitidos por las normativas europeas.
Los elementos tóxicos encontrados incluyen:
- Ftalatos ocultos: Químicos que ablandan el plástico y alteran las hormonas, localizados incluso en productos que afirman carecer de ellos.
- Pesticidas: Se detectó cis-permetrina en muestras humanas, lo que sugiere el uso de tratamientos químicos agresivos durante el transporte de las fibras.
- Retardantes de llama: Niveles masivos de cloro y bromo indican el empleo de polímeros pesados que liberan toxinas peligrosas al ambiente.
Estos compuestos no permanecen estáticos en el cabello; migran hacia la dermis debido a la fricción y el calor, representando un riesgo considerable para la salud.
Consecuencias del uso frecuente de extensiones
La exposición constante a estos químicos convierte el riesgo en un daño acumulativo para el bienestar físico. Utilizar extensiones a diario implica que la piel luche contra agentes externos sin descanso, agotando sus defensas naturales. La absorción cutánea permite que sustancias como los pesticidas viajen por el torrente sanguíneo, pudiendo dañar órganos internos si la barrera protectora de la piel presenta irritaciones o rasguños previos.
Los efectos negativos incluyen:
- Daño a órganos: La asimilación continua de químicos puede afectar los riñones o el hígado tras una exposición prolongada.
- Riesgo por tiempo: Entre más horas se porten estos accesorios, mayor es la concentración química que el cuerpo debe procesar.
- Factor sudor: La humedad bajo la extensión ablanda el tejido cutáneo y facilita el paso de sustancias nocivas al interior del organismo.
Riesgos al usar planchas en las extensiones
El peligro se multiplica al utilizar planchas o tenazas sobre las fibras sintéticas. Al aplicar calor, se volatilizan los químicos, creando una nube tóxica que se inhala directamente frente al rostro del usuario. La temperatura facilita la liberación de Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), introduciendo al organismo sustancias que, en estado frío, permanecerían atrapadas dentro del plástico.
Los riesgos específicos incluyen:
- Inhalación directa: Los vapores de organoestaños y plásticos entran a los pulmones, actuando como contaminantes invisibles para el sistema respiratorio.
- Absorción térmica: La piel caliente y dilatada absorbe sustancias con rapidez, aumentando la entrada de toxinas a la sangre.
- Residuos de combustión: Al quemar las puntas para sellar trenzas, se liberan subproductos nocivos que permanecen en el aire y se adhieren a la ropa.
Cómo reconocer una intoxicación de la piel
La piel es el primer sistema de defensa y manifiesta el daño mediante la dermatitis de contacto, una afección que ocurre cuando los químicos lesionan directamente las capas externas de la dermis. Es crucial vigilar la aparición de síntomas tras la aplicación de extensiones, como ronchas o urticaria, que pueden brotar pocos minutos después de colocar las nuevas fibras.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos y el Manual MSD, las señales de alerta incluyen:
- Ronchas: Elevaciones rojizas que pican intensamente y aparecen y desaparecen en diferentes zonas del cuello o el cuero cabelludo.
- Eczema: La piel se vuelve seca y escamosa, señal de que la barrera cutánea fue comprometida por el contacto químico.
- Angioedema: Hinchazón profunda en párpados o labios que indica una respuesta inmune severa y requiere atención médica inmediata.
Mantener el cuero cabelludo sano y elegir productos certificados puede prevenir complicaciones hormonales a largo plazo, garantizando que el estilo personal no comprometa la salud reproductiva o celular.