Las autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia epidemiológica sobre un posible caso de hantavirus de “tercera generación” vinculado al brote detectado en el crucero neerlandés MV Hondius, lo que ha encendido nuevas alertas en Europa ante el temor de una cadena más amplia de contagios.
Detalles del caso
Un ciudadano italiano de 25 años, originario de Calabria, permanece bajo cuarentena en un hospital especializado en enfermedades infecciosas tras presentar sospechas de contagio luego de compartir vuelo con una pasajera infectada. Según reportes de The Telegraph, el hombre viajó el pasado 25 de abril en un vuelo de KLM entre Johannesburgo y Ámsterdam, sentado cerca de Miriam Schilperoord, una mujer neerlandesa de 69 años vinculada al brote del crucero MV Hondius, quien falleció posteriormente por complicaciones relacionadas con el virus.
Transmisión de tercera generación
El caso ha generado especial atención porque algunos especialistas consideran que podría tratarse de una posible transmisión de “tercera generación”, término utilizado para describir contagios derivados de personas previamente infectadas durante el brote inicial. El doctor Steven Quay explicó que los casos de “segunda generación” corresponden a personas que desarrollaron síntomas tras haber tenido contacto con el presunto “paciente cero”, identificado como Leo Schilperoord, de 70 años, quien habría abordado el crucero infectado con la cepa Andes del hantavirus. Según el especialista, los contagios secundarios detectados hasta ahora desarrollaron síntomas aproximadamente 22 días después de la exposición inicial. “El 19 de mayo es una buena fecha para tener en cuenta. Si los casos continúan después de esa fecha, probablemente serán casos de segunda o tercera generación”, advirtió el doctor Quay.
Europa intensifica monitoreo
El brote relacionado con el MV Hondius y varios vuelos internacionales ha activado protocolos de vigilancia sanitaria en distintos países europeos, donde las autoridades rastrean pasajeros, tripulaciones y posibles contactos cercanos. Uno de los episodios que más preocupación generó ocurrió en Países Bajos, luego de que una azafata de KLM fuera hospitalizada en Ámsterdam tras presentar síntomas compatibles con hantavirus después de atender a la pasajera neerlandesa fallecida. Aunque posteriormente la Organización Mundial de la Salud confirmó que la tripulante dio negativo en las pruebas, el incidente evidenció el nivel de alerta existente.
En Italia, al menos cuatro pasajeros vinculados con el vuelo procedente de Johannesburgo fueron enviados a distintas regiones, entre ellas Calabria, Toscana, Campania y Véneto, donde permanecen bajo observación médica mientras concluye el periodo de incubación del virus. En Campania, una persona considerada contacto cercano de la mujer fallecida será sometida a pruebas especializadas para descartar infección. En Florencia, otra pasajera permanece bajo cuarentena preventiva tras coincidir con la víctima durante el embarque. La vigilancia también se extendió a España, particularmente en Cataluña y Alicante, donde varias personas fueron aisladas preventivamente tras haber tenido contacto con pasajeros del vuelo o del crucero. Hasta ahora, las autoridades sanitarias europeas señalan que no se han detectado nuevos contagios confirmados.
El hantavirus y el temor por la cepa Andes
El foco principal de la emergencia continúa relacionado con el crucero MV Hondius, embarcación que zarpó desde Ushuaia, Argentina, y donde se reportaron al menos ocho casos sospechosos o confirmados de hantavirus, además de tres fallecimientos. Las investigaciones apuntan a que la cepa involucrada sería el virus Andes, considerada la única variante conocida del hantavirus capaz de transmitirse entre humanos bajo determinadas condiciones de contacto estrecho. Expertos recuerdan que el hantavirus normalmente se transmite mediante contacto con excrementos, saliva u orina de roedores infectados. Sin embargo, la variante Andes, presente principalmente en Argentina y Chile, ha documentado algunos episodios limitados de transmisión interpersonal, situación que mantiene bajo vigilancia a organismos internacionales de salud.
A pesar de ello, la Organización Mundial de la Salud reiteró que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y descartó un escenario similar al vivido durante la pandemia de COVID-19. “Esto no es otro COVID-19”, afirmó recientemente el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Mientras tanto, las autoridades continúan monitoreando a pasajeros y contactos relacionados con el crucero, especialmente ante la preocupación sobre posibles casos de tercera generación que podrían ampliar la cadena de transmisión del brote.



