Marchas del #8M: Expectativas Incumplidas y la Persistente Violencia contra las Mujeres
Las marchas del #8M de ayer se repitieron una vez más sin avances importantes, e incluso con algunos retrocesos en materia de violencias e inequidades contra las mujeres en los distintos ámbitos de la vida familiar y social. Según datos del Inegi, siete de cada 10 mujeres padecen violencia ejercida por su pareja, y se registran 1.8 feminicidios diarios en el país. Por ello, es crucial entender la diversidad de expresiones de los colectivos que ayer marcharon para exigir un alto a la impunidad, justicia y el cumplimiento de derechos reproductivos y laborales.
Contexto Histórico y Expectativas No Cumplidas
El año pasado, en el #8M2025, las manifestaciones por la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en México se dieron con el aliciente de haber roto el techo de cristal, con la llegada de Claudia Sheinbaum como la primera mujer en asumir la Presidencia de la República. En Jalisco, también se observó la llegada de mujeres a espacios tradicionalmente ocupados por hombres, como la alcaldía de Guadalajara y la Rectoría General de la UdeG. Sin embargo, a pesar de este contexto histórico de conquistas extraordinarias que generó grandes expectativas sobre las políticas de género, persisten altos índices de violencia contra las mujeres.
Esto ocurre pese a la implementación de políticas públicas que provienen de un gobierno que fundó la Secretaría de la Mujer. Ni en las cifras de los índices delincuenciales, ni en la impunidad de los distintos tipos de violencias contra las mujeres—desde el acoso hasta el feminicidio—, ni en la narrativa se ha advertido un cambio significativo. Tampoco se percibe un antes y un después en la lucha por la igualdad.
Demandas Principales y Datos Alarmantes
Por eso, las demandas principales de las marchas siguieron siendo la erradicación del feminicidio, la justicia en casos de desaparición—entre enero y octubre de 2025, se reportó que 2,901 mujeres permanecían desaparecidas—y la eliminación de las brechas de desigualdad. Según datos del Inegi, pese a que el 53.1 por ciento de las 103.1 millones de personas mayores de 15 años son mujeres, sólo el 45.7 por ciento tienen alguna percepción económica, en comparación con el 75.1 por ciento de los hombres, lo que representa una brecha de casi 30 puntos porcentuales.
Además, de las 24.3 millones de mujeres ocupadas en el mercado laboral, el 55.9 por ciento se encuentra en la ocupación informal. Persiste una brecha salarial de entre un 14 y un 20 por ciento menor que los hombres en trabajos de igual valor. Las mujeres son abrumadora mayoría en los trabajos de cuidados no remunerados, lo que les impide acceder a empleos formales, y siguen enfrentando barreras para acceder a puestos de liderazgo.
Protestas y la Necesidad de Acciones Concretas
Las protestas reflejan la frustración por ver que las promesas quedan sólo en avances legislativos y no en acciones concretas que garanticen una vida libre de violencia y una verdadera igualdad sustantiva. Los colectivos exigen que las políticas de género se traduzcan en resultados tangibles, como la reducción de la violencia, la mejora en la justicia para casos de feminicidio y desaparición, y la eliminación de las desigualdades económicas y laborales.
En resumen, las marchas del #8M subrayan la urgencia de transformar las expectativas en realidades, mediante un compromiso firme y acciones efectivas que aborden las raíces de la violencia y la inequidad contra las mujeres en México.



