Crisis de salud mental en fuerzas armadas mexicanas: TEPT y déficit de atención
Salud mental en fuerzas armadas: TEPT y déficit de atención

Crisis de salud mental en fuerzas armadas mexicanas: TEPT y déficit de atención

En diversos puntos de Sinaloa se registraron bloqueos con automóviles incendiados tras enfrentamientos entre integrantes del Cártel de Sinaloa y las Fuerzas Armadas. Estos choques ocurrieron en el contexto de la presunta captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción conocida como "Los Chapitos", detención que recientemente fue negada por la Secretaría de la Defensa Nacional.

Documentos filtrados revelan vulnerabilidad psicológica

En 2022, los hacktivistas de "Guacamaya" filtraron documentos confidenciales de la Defensa que abarcaban cerca de diez años de información interna. Entre estos documentos se encontraban páginas particularmente reveladoras en las que la milicia mexicana admitía que el trastorno de estrés postraumático y otras afectaciones psicológicas, padecidas por algunos de sus elementos, reducen significativamente la capacidad de los militares para identificar amenazas reales.

Esta situación, según los documentos, habría provocado en varios casos acciones que terminaron afectando la imagen y el prestigio "del instituto armado". También en esa pila de documentos había una nota en la que la Secretaría de la Defensa Nacional daba cuenta de al menos 15 eventos operativos, sucedidos en el mismo año del hackeo, en los que se detectaron falencias en el desempeño y estado emocional de los soldados participantes.

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Casos documentados de afectación psicológica

La lucha interna del Ejército y la Marina contra su propia psique afligida ha sido vastamente documentada, con consecuencias tanto para militares como civiles. Desde el primer año de la Guerra contra el Narco en 2006 hasta 2020, las bajas de operadores incapacitados por "actos fuera de servicio" incrementaron en un 115% con respecto a décadas previas.

Entre los casos documentados se encuentran:

  • La detención de José Fausto Gálvez en 2007, donde soldados con padecimientos psiquiátricos practicaron tortura
  • Un soldado que tras doce años de servicio tuvo una crisis en 2014 y posteriormente se suicidó en 2020
  • Luis Alberto Hernández, diagnosticado con trastorno paranoide tras operaciones en Sinaloa, finalmente dado de baja y acusado de deserción

En 2016, la Marina reportó 40 casos de TEPT en sus filas, la mayor parte ubicados en Tamaulipas.

Déficit crítico de profesionales especializados

De acuerdo con datos del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, hasta mayo de 2022 las fuerzas armadas mexicanas contaban sólo con 26 psiquiatras y 105 psicólogos adscritos a la Defensa, mientras que la Semar añadía 82 psicólogos y 14 psiquiatras. Estas cifras resultan insuficientes para atender volúmenes como los mil 154 militares que precisaron atención mental entre 2007 y 2012.

De la filtración de 2022 se extrajo que al segundo trimestre de ese año la Defensa contaba con 79 registros de militares con algún trastorno mental activos y ejerciendo tareas de seguridad pública en Puebla. Cerca de la mitad de ellos no acudía a sus terapias por desidia, negación, burlas o debido a los constantes despliegues.

Fatiga y accidentes operativos

Los trastornos mentales inciden negativamente en el grado de agotamiento físico y mental de los afectados, condiciones que pueden degenerar en accidentes. Datos del INEGI refieren que, en el caso de la Guardia Nacional, el 46.2 por ciento de las bajas registradas en 2024 corresponden a fallecimientos en "accidentes", con 30 elementos finados en eventos de dicha naturaleza.

Los accidentes que involucran a las fuerzas armadas, ya sean de carácter vial o por errores de juicio en operativos, son muchas veces achacados al cansancio crónico que padecen los soldados.

Falta de esquemas de rotación adecuados

Durante la guerra de Irak, el ejército estadounidense desarrolló el plan ARFORGEN (Army Force Generation) que consiste en tres etapas: Reinicio, Entrenamiento/Preparación y Disponibilidad. Este esquema hace los despliegues más "predecibles" para el soldado y su familia, permitiendo planificar actividades y aligerar la carga mental de los operativos de alto impacto.

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Actualmente, el esquema prevé un año de despliegues por cada dos años en casa con entrenamientos. Aunque diseñado para las fuerzas armadas estadounidenses, expertos sugieren que valdría la pena probar sus ventajas en el contexto de la Defensa y la Semar mexicanas.

Recomendaciones especializadas

Ya en 2016, el estudio "Trastorno por estrés postraumático en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos" de Iván Noé Martínez-Salazar, entonces jefe de la subsección de Psiquiatría de Mujeres en el Hospital Central Militar, emitía recomendaciones para paliar la incidencia de TEPT y otros trastornos. Entre ellas:

  1. Crear una Licenciatura en Psicología Militar
  2. Examinar mejor al personal postulante
  3. Realizar valoraciones individuales y grupales antes, durante y después de operaciones de alto impacto

Sin embargo, en la normativa de la Dirección General de Sanidad del Ejército, la información relacionada con la salud mental del personal se considera de "seguridad nacional", lo que dificulta el rastreo de casos y la obtención de cifras actualizadas de manera directa.