Artemis II: El Momento Más Crítico del Regreso a la Tierra
La misión Artemis II de la NASA entra en su fase culminante este viernes 10 de abril, con el esperado regreso de la nave Orión a nuestro planeta. Este evento es considerado el más delicado de todo el viaje, poniendo a prueba la tecnología y la precisión de la agencia espacial estadounidense.
La Preocupación por el Escudo Térmico de la Orión
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio mantiene una vigilancia estrecha sobre el comportamiento del escudo térmico, una pieza fundamental diseñada para soportar temperaturas extremas durante la entrada atmosférica. La inquietud surge a raíz de lo ocurrido en la misión Artemis I, donde se registraron desprendimientos en el recubrimiento protector de la cápsula.
Según expertos, el material en sí no es el problema, sino la forma en que fue colocado en esta nueva generación de naves. A diferencia de las misiones del Programa Apolo, donde el ensamblaje se realizaba manualmente con miles de piezas, en la Orión el proceso ha cambiado, lo que ha llevado a una revisión exhaustiva de su desempeño bajo condiciones límite.
El Proceso de Reentrada: Un Desafío Sin Margen de Error
La reentrada se llevará a cabo a una velocidad superior a los 32 mil kilómetros por hora, con un ángulo de entrada que será determinante para el éxito de la misión. No hay margen de error ni posibilidad de corregir la maniobra una vez iniciada.
Durante este proceso, la cápsula enfrentará:
- Temperaturas que superan los mil 600 grados Celsius.
- Un período de aproximadamente seis minutos sin comunicación con la Tierra, considerado uno de los momentos más tensos para el control de la misión.
Las Etapas Finales del Descenso
Antes de ingresar a la atmósfera, la Orión se separará de su módulo de servicio, el cual se desintegrará, dando inicio a un descenso de alrededor de 16 minutos. En la fase final, se desplegará un sistema de paracaídas en varias etapas:
- Dispositivos iniciales para estabilizar la cápsula a alta velocidad.
- Paracaídas posteriores para reducir la velocidad de forma gradual.
Esto permitirá un amerizaje controlado en el océano Pacífico, frente a la costa de California, donde equipos navales ya esperan para recuperar a la tripulación.
El contacto con el agua está programado para las 18:07 horas, tiempo de México, marcando el fin de una misión histórica que allana el camino para futuras exploraciones lunares.



