Berlinale en crisis: Alemania convoca reunión tras polémica ceremonia de clausura
Crisis en Berlinale tras acusaciones de genocidio en ceremonia

Berlinale en el ojo del huracán: Alemania convoca reunión urgente tras polémica ceremonia

El gobierno alemán anunció hoy la convocatoria de una reunión extraordinaria con los dirigentes de la empresa organizadora de la Berlinale, el prestigioso festival de cine internacional. Esta medida se produce tras la caótica ceremonia de clausura de la 76ª edición, donde el director sirio-palestino Abdallah al-Khatib acusó públicamente a Alemania de ser cómplice de genocidio contra los palestinos, debido a su apoyo a Israel.

Posible destitución de Tricia Tuttle

Según reportes del diario alemán Bild, citando fuentes cercanas a la empresa KBB, la directora del festival, Tricia Tuttle, de 56 años, podría ser destituida de su cargo durante esta reunión. El Ministerio de Cultura confirmó la celebración de la "reunión extraordinaria del consejo de supervisión de KBB", iniciativa del ministro Wolfram Weimer, quien preside el organismo.

Weimer declaró ante la Comisión de Cultura del Parlamento que el objetivo de la reunión es "arrojar luz sobre los hechos ocurridos" durante el festival y "discutir sobre el futuro del certamen". Sin embargo, el ministro negó las especulaciones de prensa sobre una decisión ya tomada respecto a Tuttle. Por su parte, KBB calificó de "información falsa" los rumores de un posible despido, sin ofrecer más detalles.

Un festival marcado por la controversia política

La edición de este año de la Berlinale estuvo dominada por un intenso debate sobre el papel político del cine, con el conflicto en Oriente Medio como telón de fondo. Más de 80 profesionales del sector criticaron en una carta abierta el silencio del festival sobre la guerra en Gaza, acusándolo de censurar a artistas que "rechazan el genocidio" cometido, según ellos, por Israel.

Durante la gala de clausura, al-Khatib, galardonado por su película Chronicles from the Siege, reiteró estas acusaciones contra el gobierno alemán. El único miembro gubernamental presente, el ministro de Medio Ambiente Carsten Schneider, abandonó la sala en ese momento. Además, Weimer habría reprochado a Tuttle por fotografiarse con el equipo de la película, rodeada de hombres con kufiyas y una bandera palestina.

Apoyo masivo de la industria cinematográfica

A pesar de la tormenta política, Tricia Tuttle cuenta con el respaldo de más de 700 figuras de la industria, incluyendo a Sean Baker, Todd Haynes, Tilda Swinton, Kleber Mendonça Filho y Ari Folman. En una petición, defienden a la directora y subrayan la importancia de la Berlinale como espacio de intercambio cultural y libertad artística.

"Defendemos la Berlinale como un lugar donde las narrativas cuestionan y surgen tensiones sociales, desenvolviendo un discurso que es el corazón del cine", expresa la carta abierta. Los firmantes argumentan que cualquier decisión sobre el liderazgo del festival pone en riesgo la independencia institucional y la expresión creativa.

El cine como espejo de la realidad

El debate se extendió más allá de Alemania, con el cineasta mexicano Michel Franco abordando la polémica durante la promoción de su película Dreams en España. Franco criticó el silencio del presidente del jurado, Wim Wenders, quien afirmó que el cine debe estar al margen de la política.

"El cine es político, por supuesto, eso lo sabemos todos los directores. El cine es un espejo de la realidad y la trasciende en muchos sentidos", explicó Franco. Añadió que cuando una película llega al gran público, afecta la manera en que la gente piensa, convirtiéndose en un ejercicio político. El director mexicano también lamentó la persecución de ICE contra la comunidad latina en Estados Unidos, tema que aborda en su cinta.

Esta crisis en la Berlinale refleja las tensiones globales entre arte, política y libertad de expresión, con repercusiones que podrían redefinir el futuro del festival.