Toneladas de piña permanecen varadas en las parcelas de los llanos del Sotavento, Veracruz, pudriéndose aceleradamente debido a las altas temperaturas y la falta de cadenas de frío. Al menos 150 productores enfrentan una grave crisis de comercialización que ya provoca pérdidas económicas y amenaza con dejar sin sustento a decenas de familias.
Sobreproducción y falta de canales de venta
Los agricultores señalaron que esta temporada hubo una amplia producción, pero no tienen manera de sacar su cosecha. La sobreoferta en la región y la ausencia de infraestructura mínima, como rutas de traslado y sistemas de refrigeración, han convertido la fruta en un producto prácticamente invendible. “Nuestros productos no salen del campo, no tenemos ventas y la piña ya empieza a descomponerse. No podemos llevar el sustento a nuestras familias. Queremos ayuda antes de que toda la cosecha se pierda; la situación es muy crítica”, advirtieron los productores en un comunicado.
Precios desplomados y pérdida total
A pesar de intentar colocar la piña por cuenta propia en comunidades vecinas y mercados locales, el flujo de ventas es nulo y los precios se desploman. Una pieza que solía venderse a precios rentables ahora apenas alcanza entre 15 y 20 pesos para quienes tienen pequeñas unidades y buscan generar un mínimo ingreso. El escenario es devastador: inversión perdida, fruta echándose a perder y familias enteras sin ingresos en plena temporada alta.
Quienes logran sacar sus cosechas apenas recuperan lo invertido, obteniendo solo unos centavos de ganancia. Sin embargo, hay productores que no cuentan con vehículos o cuyas unidades están maltratadas por el mal estado de los caminos. La supuesta inversión en los caminos para sacar las cosechas solo se ha quedado en promesas, denunciaron.
Fragilidad estructural del sector
La crisis en La Víbora no es única. La fragilidad estructural del sector agrícola en la cuenca del Papaloapan, donde el coyotaje sigue dominando la comercialización y los pequeños y medianos productores carecen de acceso a procesamiento industrial, exportación o esquemas de compra garantizada, ha colocado a los productores en un callejón sin salida. Veracruz es líder nacional en producción de piña, pero sus agricultores continúan operando en condiciones de vulnerabilidad extrema.
“Cada temporada enfrentamos los mismos problemas: falta de apoyo, caminos en mal estado y ningún respaldo para comercializar. Esto no puede seguir así”, expresó uno de los afectados, quien pidió el anonimato por temor a represalias.
Llamado urgente a las autoridades
Por ello, los piñeros demandaron la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales para evitar la pérdida total de la cosecha y establecer mecanismos que impidan que esta crisis se repita cada temporada. Solicitan la creación de centros de acopio, subsidios al transporte y acceso a programas de compra directa, así como la mejora de la infraestructura carretera en la zona.
La situación se agrava con las altas temperaturas que aceleran la descomposición de la fruta. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Veracruz produce más de 200 mil toneladas de piña al año, pero la falta de canales de comercialización deja a miles de agricultores en la incertidumbre.



