El Banco de México (Banxico) prevé que al cierre de 2026 el número de operaciones realizadas a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) supere al de los pagos con tarjetas de crédito y débito, según información de la institución. Este pronóstico marca un punto de inflexión en la forma en que los mexicanos realizan pagos, aunque no implica la desaparición de las tarjetas.
De acuerdo con Banxico, las transferencias podrían convertirse en la principal herramienta digital para mover dinero en el país. Para los usuarios, esto significa pagos disponibles las 24 horas, acreditación casi inmediata y, en la mayoría de los casos, sin comisiones. El SPEI cumplirá 22 años de operación el 13 de agosto, y en ese lapso pasó de ser una alternativa para transferir grandes cantidades entre bancos a una herramienta cotidiana para pagar la renta, enviar dinero a familiares, liquidar compras o cobrar productos y servicios.
Cifras récord en 2025
De acuerdo con STP, empresa especializada en sistemas de pago, el SPEI procesó más de 7,300 millones de transferencias durante 2025, por un monto cercano a 600 billones de pesos, equivalente a 16.8 veces el producto interno bruto (PIB) de México. Estas cifras reflejan la consolidación de la transferencia como un método de pago masivo.
“Nos encontramos ante la consolidación de la transferencia, que deja de ser una opción secundaria para convertirse en el nuevo estándar para mover dinero en México”, explicó Jaime Márquez Poo, director ejecutivo de Nuevos Negocios de STP. La adopción también avanza entre los comercios, porque 78% de las empresas formales ya acepta transferencias electrónicas, una proporción superior a la disponibilidad de terminales punto de venta.
El efectivo aún domina en montos pequeños
El avance del SPEI no implica el fin del efectivo. El Panorama Nacional de Inclusión Financiera 2025-2030 señala que 85% de las personas todavía lo utiliza como medio principal en compras de 500 pesos o menos. Sin embargo, se estima que 73.5 millones de adultos ya emplean SPEI.
En contraste, aunque la tarjeta de débito llegó a 62% de la población en 2024, una tercera parte de quienes cuentan con una no la utiliza para pagar. La brecha también es generacional: el uso de medios electrónicos de pago entre los jóvenes es cinco veces mayor que entre los adultos de mayor edad.
Banxico prepara mejoras
Banxico trabaja en cambios para que las transferencias sean más intuitivas, fáciles y rápidas desde el celular. También desarrolla criterios técnicos para que los bancos ofrezcan procesos similares en sus aplicaciones y en la integración de SPEI, CoDi y DiMo. El objetivo es reducir pasos, facilitar los cobros y evitar que el usuario dependa siempre de una CLABE de 18 dígitos.
Para las empresas, el mensaje es igualmente relevante: aceptar transferencias dejará de ser una ventaja adicional para convertirse en una condición necesaria frente a consumidores que buscan pagos inmediatos, sencillos y sin costo.



