Starbucks en Estados Unidos ya no exigirá a sus trabajadores contar con el esquema completo de vacunación contra Covid-19 ni presentar pruebas de detección periódicas. La medida fue anunciada mediante un memorando el 18 de enero, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueara el mandato federal que obligaba a empresas con más de 100 empleados a implementar dichos requisitos.
La compañía, que emplea a alrededor de 228 mil personas en ese país, había establecido a principios de enero de este año el 9 de febrero como fecha límite para que todo el personal completara su vacunación: dos dosis de Pfizer o Moderna, o una de Johnson & Johnson. Quienes se negara debían presentar una prueba Covid-19 semanal pagada por su cuenta, con un testigo que confirmara la realización de la misma.
Decisión de la Corte Suprema
El 13 de enero, la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó el mandato del presidente Joe Biden sobre vacunación obligatoria en empresas con más de 100 trabajadores. El máximo tribunal consideró que la exigencia constituía una “invasión significativa en la vida y la salud de una gran cantidad de empleados”.
Tras el fallo, el director de operaciones de Starbucks, John Culver, declaró: “Respetamos el fallo de la corte y lo cumpliremos”. En consecuencia, la empresa eliminó tanto el requisito de vacunación como el de pruebas semanales para su personal en Estados Unidos.
Reacción de otras empresas
Starbucks no fue la única compañía en ajustar sus políticas. General Electric también anuló los requisitos de vacunación o prueba para sus trabajadores, según información de AP y Reuters. La decisión de la Corte Suprema afectó a numerosas empresas con más de 100 empleados, que habían implementado medidas similares en cumplimiento del mandato federal.
Con esta modificación, Starbucks se suma a otras corporaciones que han flexibilizado sus políticas sanitarias, alineándose con la nueva interpretación legal. La empresa no ha emitido comentarios adicionales sobre posibles cambios futuros en sus protocolos, pero el memorando del 18 de enero confirma la eliminación definitiva de estas exigencias para sus empleados en Estados Unidos.



