Juan Carlos Anaya, director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, ha señalado que la inseguridad persistente en el estado de Michoacán está provocando una pérdida significativa de cuota de mercado para el aguacate mexicano en Estados Unidos. Este experto en el sector agropecuario reveló que esta situación ha llevado al producto nacional a caer al cuarto lugar en preferencia o volumen dentro del mercado estadounidense, un descenso notable considerando su estatus histórico.
Tercer cierre de exportaciones y su impacto
Anaya lamentó públicamente que se haya registrado un nuevo cierre de las exportaciones de aguacate hacia el norte, marcando la tercera vez que ocurre este fenómeno debido a factores de seguridad. A pesar de estas adversidades, el especialista resaltó que existen aperturas temporales en ciertas regiones que permiten cierta continuidad operativa, aunque insuficiente para estabilizar el flujo comercial completo.
El director de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas enfatizó que México continúa siendo el mayor exportador de aguacate a nivel mundial. Sin embargo, advirtió que la extorsión y los actos delictivos no solo afectan directamente a los productores locales, sino que también generan consecuencias negativas para los clientes y distribuidores en el extranjero. Esta dinámica crea un entorno de incertidumbre que perjudica la cadena de suministro completa.
Incertidumbre productiva y competencia internacional
Uno de los puntos críticos señalados por Anaya es la duda sobre la capacidad de Michoacán para recuperar sus niveles históricos de productividad. El estado genera el 73 por ciento del total de aguacate en México, lo que convierte cualquier interrupción en un golpe severo para la industria nacional. La volatilidad en la oferta podría alterar los precios y la disponibilidad en los mercados internacionales.
Ante este escenario de debilidad temporal, otros países han comenzado a intentar ocupar el lugar de México como principal proveedor de aguacate para Estados Unidos. Según las revelaciones del experto, las naciones competidoras que buscan aprovechar esta coyuntura incluyen a Brasil, Colombia y Perú. Estos mercados están posicionándose estratégicamente para captar la demanda que México no puede satisfacer plenamente debido a los cierres fronterizos o regionales por inseguridad.
Responsabilidad en la garantía de seguridad
Anaya hizo un llamado a la responsabilidad estatal, indicando que Estados Unidos no debería ser quien obligue a México a implementar medidas de seguridad, ya que garantizar la protección es una obligación inherente al país productor. La falta de confianza en la seguridad pública es el factor determinante que está frenando el comercio bilateral en este rubro específico.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de restablecer condiciones estables en Michoacán. Mientras persista la amenaza de extorsión y violencia, la posición dominante de México en el mercado global del aguacate seguirá bajo amenaza, permitiendo que competidores internacionales consoliden su presencia en Estados Unidos. El futuro de las exportaciones depende directamente de la capacidad del gobierno mexicano para asegurar las zonas de cultivo y transporte sin intervención externa coercitiva.



