El fabricante europeo Airbus, el mayor del mundo en su ramo, ha decidido incrementar en un 40% la superficie de su planta en Querétaro, México, como parte de una estrategia para fortalecer su presencia en el país y hacer frente a las disrupciones globales en la cadena de suministro. La ampliación permitirá que la producción de puertas para aviones comerciales pase de 4,000 a 7,000 unidades al año.
Confianza en México en medio de la volatilidad
Arturo Barreira, presidente de Airbus para América Latina y el Caribe, destacó que la decisión refleja la confianza en México como un socio estratégico. "El mundo es mucho más complicado que hace 10 años. No ayuda lo que hacen algunos de nuestros dirigentes. El mundo es cada vez más volátil e incierto, y por eso la recuperación ha sido complicada para muchos proveedores", comentó en entrevista exclusiva.
La empresa aún no recupera los niveles prepandemia: en 2025 entregó 790 aeronaves, frente a más de 800 en 2019. Sin embargo, prevé alcanzar cifras similares este año, apoyándose en la regionalización de cadenas y la cercanía con proveedores.
Proveedores mexicanos: pieza clave
México alberga proveedores Tier 1 y Tier 2 como Safran y General Electric, lo que otorga una base manufacturera sólida. Airbus destina anualmente entre 700 y 1,000 millones de dólares en compras a empresas mexicanas. "El hecho de que tengas muchísimas empresas aquí es una ventaja. Muchas lo hicieron por el mercado estadounidense, así que cuentas con sistemas productivos eficientes", afirmó Barreira.
Ampliación en Querétaro: más capacidades
La planta, inaugurada en 2013, produce puertas de emergencia para los modelos A320, A321, A330 y A350. Con la expansión, que incluye un crecimiento del 50% en áreas de distribución y almacenamiento, también fabricará puertas convencionales para pasajeros. El complejo transforma aluminio y acero en componentes terminados, con capacidad para 700 números de parte. Además, produce componentes estructurales para helicópteros, que representan el 10% de la producción total.
Los componentes fabricados en México viajan por barco durante seis a ocho semanas hacia Alemania y luego a Toulouse, Francia, para el ensamblaje final. "La geopolítica es cada vez más importante, pero lo que necesitamos es ser flexibles y resilientes. Los choques no los podemos controlar, así que debemos desarrollar sistemas de producción flexibles", señaló Barreira.
Oportunidad para proveedores locales
Guillaume Leprince, director general de Airbus Helicopters México, explicó que la ampliación busca incrementar la participación de empresas nacionales. "Con esta expansión damos oportunidad a los proveedores locales para entregarnos partes. Queremos fortalecer la red mexicana de proveedores", indicó.
Mercado mexicano en crecimiento
Airbus observa con optimismo el mercado local. Aerolíneas como Viva y Volaris, que buscan fusionarse, operan flotas basadas en la familia A320. Hay alrededor de 130 aviones pendientes de entrega para aerolíneas mexicanas. "Todo lo que implique tener clientes más sólidos financiera y operacionalmente es bueno para todos", concluyó Barreira.



