Horacio Beamonte, reconocido comunicador, dio a conocer que, tras recibir atención por leucemia, decidió recurrir a la ortotanasia y formalizó documentos para rechazar maniobras médicas que prolonguen artificialmente su vida. En una consulta en la Clínica del Dolor del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Beamonte firmó una Carta de Voluntad Anticipada y una Orden de No Reanimación.
Decisión personal ante el deterioro de salud
Beamonte señaló que su elección corresponde a una decisión personal sobre tratamientos médicos y busca que el proceso de su enfermedad continúe con cuidados paliativos. Durante su consulta, firmó documentos que establecen sus decisiones ante un eventual deterioro de salud y especifican qué intervenciones médicas desea rechazar.
La Carta de Voluntad Anticipada permite establecer previamente si una persona acepta o rechaza tratamientos extraordinarios cuando enfrenta una enfermedad terminal o incurable. También explicó que la Orden de No Reanimación indica al personal médico que no debe realizar reanimación cardiopulmonar si se detienen su respiración o corazón.
Maniobras rechazadas y cuidados paliativos
Entre las maniobras contempladas se encuentran las compresiones torácicas, la desfibrilación y la colocación de dispositivos para mantener la respiración, según explicó Beamonte. La ortotanasia permite que la muerte ocurra de manera natural, evitando tratamientos que prolonguen la agonía, mientras los cuidados paliativos buscan controlar el dolor.
A diferencia de la eutanasia, la ortotanasia no pretende provocar intencionalmente la muerte, sino evitar intervenciones extraordinarias cuando ya no ofrecen beneficios para el paciente. La distanasia, conocida como encarnizamiento terapéutico, consiste en prolongar artificialmente la vida mediante tratamientos cuando no existe posibilidad de curación, pudiendo aumentar el sufrimiento.
Regulación en Ciudad de México
En Ciudad de México, la voluntad anticipada está regulada como un derecho que permite expresar previamente decisiones médicas, mientras los cuidados paliativos buscan preservar comodidad y dignidad. Beamonte formalizó su voluntad ante posibles complicaciones de salud, lo que garantiza que sus deseos sean respetados por el personal médico.



