La lasaña boloñesa a los tres quesos es una versión enriquecida del clásico italiano que combina capas de pasta con una salsa de carne cocinada lentamente, una bechamel sedosa y tres tipos de queso que aportan cremosidad y sabor. Esta receta mantiene la esencia tradicional, pero añade un toque extra de indulgencia.
Origen y tradición de la lasaña
La lasaña tiene raíces que se remontan a la Antigua Roma, donde se preparaban láminas de pasta llamadas laganum. Sin embargo, la versión que conocemos hoy nació en la región de Emilia-Romaña, específicamente en Bolonia. Allí, la salsa boloñesa —conocida en Italia como ragú— se elabora con carne molida de res y cerdo, cocinada lentamente con tomate, cebolla, zanahoria y apio. Este guiso se alterna con pasta fresca, salsa bechamel y queso parmesano, logrando un gratinado dorado que es el sello del plato.
En esta receta, se incorporan tres quesos: ricotta, mozzarella y parmesano. El ricotta aporta suavidad, la mozzarella funde y estira, y el parmesano añade un sabor umami intenso. Esta combinación realza el carácter del ragú y la bechamel, dando como resultado una lasaña aún más satisfactoria.
Ingredientes para la lasaña boloñesa a los tres quesos
Para la salsa boloñesa
- 500 g de carne molida (mitad res, mitad cerdo)
- 1 cebolla finamente picada
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias picadas
- 2 ramas de apio picadas
- 400 g de tomate triturado
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- ½ taza de vino tinto
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Para la salsa bechamel
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina de trigo
- 500 ml de leche
- Nuez moscada
- Sal y pimienta
Para el armado
- 12-15 láminas de pasta para lasaña
- 250 g de queso ricotta o requesón
- 250 g de queso mozzarella rallado
- 250 g de queso parmesano rallado
Preparación paso a paso
En una cacerola de fondo grueso, calienta dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla, el ajo, la zanahoria y el apio hasta que estén suaves y la cebolla transparente. Es importante no quemar el ajo, ya que amargaría la preparación. Agrega la carne molida y cocina, separándola con una espátula, hasta que esté dorada. Vierte el vino tinto y deja hervir cinco minutos para evaporar el alcohol. Incorpora el tomate triturado y la pasta de tomate. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 40 minutos, revolviendo ocasionalmente. Rectifica la sazón con sal y pimienta, y reserva.
Para la bechamel, derrite la mantequilla en otra cacerola. Agrega la harina y cocina por dos minutos, moviendo constantemente, sin dejar que se dore. Vierte la leche poco a poco mientras bates con un batidor de globo para evitar grumos. Cocina a fuego medio-bajo, sin dejar de mover, hasta que espese. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada, y retira del fuego.
Para montar la lasaña, extiende una fina capa de bechamel en el fondo de un refractario rectangular. Coloca una capa de láminas de pasta, seguida de unas cucharadas de ricotta, una porción de salsa boloñesa, mozzarella y parmesano, y un poco más de bechamel. Repite las capas hasta llenar el molde, terminando con bechamel, mozzarella y parmesano. Hornea a 180 °C durante 30-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Deja reposar 10 minutos antes de cortar para que las capas se asienten.
Consejos para una lasaña perfecta
Al comprar la pasta, verifica que sea del tipo "para horno" o precocida, que se cocina con la humedad de las salsas. Si no lo indica, deberás precocer las láminas en agua hirviendo con sal según el tiempo del empaque. Al escurrirlas, colócalas sobre un paño limpio para que no se peguen. Si usas pasta fresca, también se puede hornear directamente.
Esta lasaña boloñesa a los tres quesos es ideal para una comida familiar o para impresionar a los invitados. Acompáñala con una ensalada verde y un vino tinto ligero. ¡Buen provecho!



