Hospital veterinario abre refugio a mascotas de damnificados en Japón
Refugio para mascotas en Japón tras terremoto

El Hospital Veterinario Ryunosuke, ubicado en el centro de Kumamoto, en el sur de Japón, se ha convertido en un refugio improvisado para los damnificados del terremoto que sacudió la región esta semana. Mientras miles de personas viven sin electricidad ni agua corriente, este centro ha abierto sus puertas a quienes se niegan a abandonar a sus mascotas en medio de la emergencia.

Tomoko Takaoka, una trabajadora de fábrica de 31 años, es una de las beneficiadas. Tras el sismo, tomó a sus dos perros, Ku, un chihuahua, y Sheri, un cruce de chihuahua con caniche, y salió en busca de un lugar seguro. Al no poder comunicarse con sus padres, acudió a un centro de evacuación cercano, pero los responsables le informaron que los animales no eran admitidos.

Sin opción de ingresar sin sus perros, Takaoka decidió pasar la primera noche sofocante en su automóvil, con Ku y Sheri a su lado. Fue hasta que unas publicaciones en redes sociales la orientaron hacia el Hospital Veterinario Ryunosuke, donde las aulas de la escuela de formación de auxiliares veterinarios han sido acondicionadas como alojamientos temporales.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Un problema recurrente en los refugios

La situación que enfrentó Takaoka no es excepcional. En muchos centros de evacuación, las mascotas no son bienvenidas. El director del hospital, Ryunosuke Tokuda, explicó a Reuters que «durante las catástrofes es natural que los perros y los gatos permanezcan junto a sus familias, pero las personas que no tienen mascotas no siempre quieren estar con ellas».

«Les preocupan las pulgas, los olores, las alergias y el ruido. A menudo se tiene una visión negativa de las mascotas, por lo que muchos refugios de evacuación no permiten que las personas y las mascotas permanezcan juntas», añadió Tokuda.

Precisamente por eso, el hospital decidió convertir sus instalaciones en un espacio donde los evacuados no tengan que elegir entre su seguridad y la de sus animales. Hay habitaciones separadas para dueños de gatos y de perros, y las carpas se instalan dentro de los salones para dar privacidad a las familias.

Lecciones que dejó el terremoto de 2016

La iniciativa no es nueva. El hospital aprendió por las malas tras el devastador terremoto de Kumamoto de 2016, cuando muchas personas con mascotas quedaron desamparadas. «Después de esa experiencia, decidimos que en cada catástrofe abriríamos nuestras puertas a los evacuados con animales», subrayó Tokuda.

Desde entonces, el centro ha establecido un protocolo de emergencia. Cuando ocurre un sismo de gran magnitud, el personal acomoda los salones de formación, distribuye camas provisionales y designa áreas específicas para perros y gatos, de modo que tanto los animales como sus dueños puedan convivir en un ambiente seguro.

El impacto del último sismo

El terremoto del martes reactivó de inmediato el protocolo. De acuerdo con las autoridades, el sismo dejó al menos 36 fallecidos y miles de damnificados. Los servicios de electricidad y agua corriente quedaron interrumpidos en amplias zonas, aunque poco a poco se están restableciendo.

Para Takaoka, el haber encontrado este refugio fue un alivio. «Finalmente, unas publicaciones en las redes sociales me llevaron hasta aquí», contó. La joven es una de las 26 personas evacuadas que, junto con sus mascotas, se alojaban en el hospital cuando Reuters visitó el lugar a principios de esta semana.

La vida dentro del refugio

En el interior de una tienda de campaña instalada en las instalaciones, Takaoka mantiene a Ku y Sheri en brazos. Los perros, explicó, se emocionan cuando conocen a nuevos amigos en la sala destinada a los canes. «Hago lo posible por tranquilizarlos», afirmó.

La trabajadora de fábrica reconoce que no sabe exactamente cuándo podrá regresar a su vivienda, pero por lo pronto se siente tranquila de estar con sus animales. «Para mí son como mi familia. Me gustaría quedarme con ellos todo el tiempo que sea posible», declaró.

Recuperación en marcha

Mientras tanto, las autoridades japonesas continúan trabajando para restaurar los servicios básicos en las zonas afectadas. Los reportes oficiales indican que la electricidad y el agua corriente han regresado de forma gradual, aunque aún hay miles de hogares sin suministro.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

El Hospital Veterinario Ryunosuke permanece abierto para recibir a más damnificados. La experiencia de 2016 enseñó al personal que en una emergencia las mascotas no deben ser vistas como un problema, sino como parte de la familia que necesita protección. Para Takaoka y muchos otros, ese enfoque marca la diferencia.