La economía de Estados Unidos registró una pérdida neta de 23 mil empleos durante el mes de julio, un dato que contradice las proyecciones más optimistas y revela un debilitamiento significativo en el mercado laboral. Según los informes oficiales publicados el viernes, este resultado contrasta con la expectativa generalizada de crear 83 mil nuevos puestos de trabajo, cifra considerada modesta incluso para los estándares actuales de la economía estadounidense.
Desafíos políticos y económicos para la administración Trump
Este reporte representa un obstáculo directo para las afirmaciones del presidente Donald Trump, quien ha sostenido que lidera una recuperación económica sólida. El anuncio se produce en un momento políticamente sensible, mientras su Partido Republicano se prepara para las elecciones de mitad de mandato de noviembre. En estas comicios, la situación económica se perfila como un tema central, con los demócratas buscando recuperar el control de ambas cámaras del Congreso aprovechando cualquier signo de desaceleración.
A pesar de la pérdida de puestos, la tasa de desempleo nacional se redujo al 4.1 por ciento, ubicándose por debajo tanto de las expectativas de los analistas como de las cifras de meses anteriores, que fueron del 4.2 por ciento en junio y del 4.3 por ciento en mayo. Sin embargo, esta mejora estadística no refleja necesariamente una expansión de la actividad económica, sino cambios estructurales en la oferta de mano de obra.
Caída en la participación laboral y sectores afectados
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos detalló que la reducción en la tasa de desempleo se debe principalmente a la disminución constante del índice de participación en la población activa en edad de trabajar. Al cierre de julio, un total de 6.9 millones de personas permanecían desempleadas en el país. De este grupo, 1.8 millones son consideradas desempleadas de largo plazo, es decir, llevan más de 27 semanas sin encontrar ocupación.
Esta contracción en la oferta laboral coincide con tendencias demográficas más amplias, incluyendo una población que envejece y una menor inmigración neta. En cuanto a la distribución sectorial, las pérdidas se concentraron en los gobiernos locales, el sector educativo y el comercio minorista. Por el contrario, la atención en salud siguió avanzando, sumando 22 mil puestos de trabajo en julio, impulsada por la creciente demanda de cuidados para una población anciana.
Dentro del comercio minorista, se perdieron 19 mil empleos, afectando a empresas como Costco y Sam’s Club, entre otras dedicadas a la venta al por mayor de productos para el hogar. Asimismo, el sector financiero continuó su tendencia a la baja con una pérdida de 14 mil puestos, situándose ahora 121 mil empleos por debajo de su máximo registrado en mayo de 2025.
Revisiones a la baja y dilema para la Reserva Federal
El informe incluyó revisiones significativas hacia la baja para los dos meses anteriores, ajustando el crecimiento del empleo en 103 mil puestos. Estas correcciones indican que el mercado laboral era menos robusto de lo que se había informado inicialmente. Con estos nuevos datos, el crecimiento del empleo alcanzó su punto máximo en marzo antes de disminuir en los tres meses siguientes, entrando finalmente en terreno negativo en julio.
Esta dinámica plantea interrogantes críticos para la Reserva Federal (Fed), cuyo doble mandato exige promover el pleno empleo mientras mantiene la inflación en un objetivo a largo plazo del 2 por ciento. El banco central ha incumplido dicho objetivo durante cinco años, tras un periodo inflacionario iniciado durante la pandemia que ha impactado directamente a los hogares estadounidenses.
Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, señaló que el informe cambia el contexto de la política monetaria. "Antes de hoy, muchos esperaban que la Fed no tuviera otra opción que subir las tasas para combatir una inflación persistentemente elevada, porque el mercado laboral era fuerte. Pero este informe demuestra que no es así", afirmó. Agregó que, aunque la atención reciente se centraba en la inflación, ahora también se destacan los riesgos presentes en el mercado laboral.
El pasado mes, el banco central mantuvo las tasas de interés sin cambios, aunque tres presidentes regionales votaron a favor de un incremento. Las tasas más elevadas encarecen el crédito y desincentivan el consumo y la inversión, herramientas utilizadas tradicionalmente para enfriar la economía y controlar los precios. La combinación de pérdida de empleos y revisiones negativas sugiere que la Fed podría reconsiderar sus futuras decisiones sobre los tipos de interés, priorizando la estabilidad del empleo frente a la presión inflacionaria residual.



