El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca en el suroeste de Colombia, registró este lunes una nueva emisión de ceniza y gases, lo que provocó el cierre temporal de un aeropuerto cercano. Este fenómeno ocurre mientras el edificio volcánico mantiene la categoría de alerta naranja, establecida debido al incremento observable en su actividad interna y al riesgo inminente de que se produzca una erupción.
Actividad sísmica y térmica en aumento
De acuerdo con información oficial proporcionada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el volcán, que integra la cadena volcánica de Los Coconucos, ha experimentado un aumento significativo en su energía sísmica. Paralelamente, las mediciones han detectado elevaciones en la temperatura de las emisiones gaseosas y de ceniza que expulsa el cráter.
Entre los gases identificados en estas emisiones destacan el dióxido de azufre y el dióxido de carbono. La combinación de estos factores técnicos ha llevado a las autoridades competentes a mantenerse en estado de vigilancia alta, justificando las medidas restrictivas para la aviación y la seguridad civil en la zona inmediata.
Aclaración sobre la relación con el terremoto
La ocurrencia de esta actividad volcánica coincide cronológicamente con un fuerte terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia durante el mismo día. Este sismo, cuyo epicentro se localizó en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano, ya ha causado daños significativos, dejando un saldo de más de 20 personas fallecidas según los reportes iniciales.
No obstante, el Servicio Geológico Colombiano ha emitido aclaraciones técnicas para desmentir cualquier vínculo causal entre ambos eventos. El organismo explicó que, aunque la emisión de ceniza y el sismo ocurrieron prácticamente al mismo tiempo, no existe una relación directa ni física comprobada entre el fenómeno volcánico y el movimiento telúrico. Ambos son catalogados como fenómenos naturales independientes que afectaron distintas zonas del país simultáneamente.
Impacto inmediato y situación actual
A pesar de la independencia científica de los eventos, la superposición de crisis ha complicado la respuesta logística en el país. El cierre del aeropuerto asociado a la actividad del Puracé representa una medida de precaución ante la caída de material piroclástico y la reducción de visibilidad causada por la nube de ceniza. Esta interrupción en la conectividad aérea se suma a los esfuerzos de rescate y atención a las víctimas del sismo en el Pacífico.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución del volcán Puracé bajo el protocolo de alerta naranja. Se espera que el Servicio Geológico Colombiano emita nuevos boletines técnicos si se observan cambios adicionales en la tasa de emisiones o en la intensidad de la actividad sísmica local, lo cual podría modificar las restricciones de seguridad vigentes para la población y la infraestructura circundante.



