Así se vivió el eclipse solar de 1991 en México
Eclipse solar de 1991: un recuerdo inolvidable en México

El 11 de julio de 1991, México vivió uno de los eventos astronómicos más impactantes del siglo: un eclipse solar total. Millones de personas en todo el país alzaron la vista al cielo para presenciar cómo la luna cubría completamente al sol, sumiendo amplias zonas en una oscuridad repentina.

Preparativos y expectación

Desde semanas antes, los medios de comunicación y las autoridades habían alertado sobre la importancia del fenómeno. Se recomendó usar filtros especiales para observar el eclipse sin dañar la vista, y muchas escuelas organizaron actividades educativas al respecto. Las calles se llenaron de familias con sus propios dispositivos caseros, como vidrios ahumados o radiografías, para no perderse el espectáculo.

El momento cumbre

Alrededor de las 13:24 horas (tiempo del centro), la luna comenzó a interponerse entre la Tierra y el sol. La temperatura descendió varios grados, los animales se comportaron de manera extraña y una penumbra envolvió el paisaje. Durante los minutos de totalidad, se pudo apreciar la corona solar, un halo blanquecino alrededor del disco negro lunar. En ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la gente estalló en aplausos y vítores.

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Cobertura mediática y legado

La televisión transmitió en vivo el eclipse desde distintos puntos del país. Fue un evento que unió a la población en una experiencia compartida. Muchos mexicanos guardan aún hoy fotografías y recuerdos de aquel día. Para la comunidad científica, fue una oportunidad invaluable para estudiar la atmósfera solar y realizar experimentos. El eclipse de 1991 sigue siendo un referente en la memoria colectiva de México.

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