PT y Verde Ecologista se oponen a la reforma electoral de Morena
En un giro significativo dentro de la coalición gobernante, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han declarado públicamente su rechazo a la iniciativa de reforma electoral propuesta por Morena. Este posicionamiento amenaza con dejar a la propuesta sin los votos necesarios para su aprobación en el Congreso de la Unión, apenas horas antes de que se entregue formalmente a la Cámara de Diputados.
El PT defiende los avances democráticos históricos
Mediante un comunicado oficial, el Partido del Trabajo afirmó que no respaldará la reforma porque considera que anularía logros democráticos clave. El partido destacó que no permitirá retrocesos en las reglas electorales establecidas en 1977, con la creación de las diputaciones plurinominales, ni en 1996, cuando se otorgó autonomía al Instituto Nacional Electoral (INE) y se creó el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).
En el documento, difundido a través de sus redes sociales, el PT expresó: "Los espacios democráticos que las izquierdas logramos conquistar con las reformas de 1977 y 1996, fruto de innumerables luchas, represiones, encarcelamientos, desapariciones e incluso levantamientos armados, nos obligan a mantener con dignidad nuestra postura. ¡No permitiremos ningún retroceso democrático en México!"
Además, el partido advirtió sobre el riesgo de regresar a un sistema de partido de Estado y reiteró su compromiso con la pluralidad política. "Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 al 2018. Lucharemos por preservar la pluralidad política y evitar la desaparición del sistema de partidos en nuestro país", añadió el comunicado.
El PVEM alerta sobre riesgos para las minorías
Por su parte, el Partido Verde Ecologista de México, a través de un análisis interno, planteó que la reforma representa un riesgo significativo para la representación de las minorías políticas. El PVEM argumenta que la reducción de senadurías plurinominales podría dejar sin representación adecuada a partidos más pequeños, debilitando el contrapeso necesario en un sistema democrático.
El análisis del partido verde precisa: "La finalidad de los escaños plurinominales es garantizar el debido contrapeso, permitir la discusión de una diversidad de propuestas y evitar la concentración del poder en un solo partido. La existencia de un partido predominante, sin contrapesos, debilita el equilibrio necesario en un Estado que debe contemplar la pluralidad de las ideas".
Puntos polémicos de la propuesta
La iniciativa de reforma electoral de Morena incluye varios elementos que han generado amplio rechazo, no solo entre la oposición, sino también entre aliados como el PT y el PVEM. Algunos de los puntos más controvertidos son:
- Una nueva fórmula para elegir a los diputados plurinominales, que según críticos como la senadora petista Yeidckol Polevnsky, es "impráctica" al exigir campañas en múltiples estados sin recursos suficientes.
- La desaparición de las plurinominales en el Senado, reduciendo la cámara de 128 a 96 escaños, elegidos solo por mayoría y primera minoría.
- El endurecimiento de la fiscalización del gasto electoral mediante cuentas bancarias mancomunadas entre el INE y los partidos.
- La reducción del 25% en el financiamiento a partidos políticos y al presupuesto del INE.
- La eliminación del histórico Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).
Contexto legislativo y próximos pasos
La propuesta, que según fuentes tuvo ajustes finales ayer, será revisada hoy por la presidenta Claudia Sheinbaum antes de que la Secretaría de Gobernación la envíe formalmente al Congreso de la Unión. Con la oposición del PT y el PVEM, la iniciativa enfrenta un camino legislativo complicado, ya que estos partidos son aliados clave de Morena en ambas cámaras.
La Cámara de Diputados, bajo esta reforma, tendría una composición de 300 legisladores de mayoría relativa, 97 por los mejores resultados partidistas, 95 por circunscripción y partido, y ocho representantes de mexicanos en el extranjero. Sin embargo, la falta de apoyo interno pone en duda la viabilidad de estos cambios, destacando las tensiones dentro de la coalición gobernante sobre el futuro del sistema electoral mexicano.
