La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, respondió a Alejandro Moreno, su homólogo del PRI, ante la acusación de persecución política que este último realizó en Estados Unidos. En su cuenta de X, Montiel afirmó que ninguna carta puede acreditar persecución política y que la denuncia de Moreno es solo propaganda enviada por mensajería internacional.
Montiel cuestiona la interpretación legal de Alejandro Moreno
En su mensaje, Ariadna Montiel preguntó a Alejandro Moreno si es tan mal abogado o solo hace interpretaciones tramposas, esperando que nadie lea la Constitución. Explicó que el artículo 61 constitucional protege las opiniones de los funcionarios, pero no la mentira, y menos cuando se convierte en propaganda partidista.
Montiel también señaló que Moreno no puede usar al PRI para resaltar delitos sin pruebas y anunciarlo con fanfarrias, como hizo con la carta entregada al Departamento de Estado. Aseguró que este hecho es consecuencia de que Alejandro Moreno ya no encuentra respaldo en México, y que no hallará legitimidad mendigando en el extranjero.
Contexto: detención de Luis Antonio Espinosa Campos
La respuesta de Montiel se dio tras la publicación de Alejandro Moreno sobre una denuncia hecha al Departamento de Estado por lo que asegura es censura. Esto ocurrió antes de la detención de Luis Antonio Espinosa Campos, contador del hermano de Alejandro Moreno, tras la cual Morena apuntó que cada vez que una investigación se acerca a Alejandro Moreno, el priísta acusa persecución política.
Alejandro Moreno, por su parte, aseguró que buscan intimidarlo con “supuestas investigaciones” y que tratan de silenciarlo por ser una voz crítica. Señaló que quieren quitarle el fuero e impedir que siga denunciando, y aclaró que acudió a Estados Unidos porque en México las denuncias no avanzan y se utilizan instituciones como el INE para perseguir a los adversarios.
Impacto y próximos pasos
La disputa entre ambos dirigentes se intensifica en el contexto de las investigaciones contra Alejandro Moreno y la detención de su contador. Morena mantiene su postura de que las acusaciones de persecución política carecen de fundamento, mientras que el PRI insiste en que se trata de una venganza política. El caso sigue en desarrollo, con ambas partes utilizando plataformas públicas para defender sus posiciones.



