La elección presidencial de junio de 2024 dejó claro que, aunque el futuro no está escrito, las encuestas y el sentir social pueden anticipar resultados. En aquella contienda, la única duda era el margen con el que Claudia Sheinbaum ganaría, y al final su triunfo fue contundente, reflejando el respaldo ciudadano a su liderazgo y la continuidad de la Cuarta Transformación.
Ahora, la atención se centra en las elecciones de 2025, donde Morena busca extender su dominio. Según análisis, la coalición Seguimos Haciendo Historia es favorita para ganar 15 de las 17 entidades en disputa, y uno de los focos es Querétaro, donde el panismo ha gobernado por años.
Querétaro, objetivo clave para Morena
En Querétaro, el proyecto de Morena ha logrado identificación con diversos sectores, y ese apoyo debe traducirse en votos. Los recorridos territoriales de los aspirantes a coordinar la defensa del voto son determinantes. La dirigencia nacional, encabezada por Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, ha convocado a la unidad para evitar pugnas internas que puedan afectar el triunfo que consideran inevitable.
Morena está construyendo condiciones similares a las que le dieron victorias en Yucatán y el Estado de México. Aunque la lista de aspirantes es larga, los pronósticos apuntan a Santiago Nieto como la carta fuerte de Palacio Nacional para poner fin a la hegemonía panista, que, como dijo el presidente López Obrador, está "moralmente derrotada".
Estrategia nacional y unidad interna
La relevancia de Querétaro en la estrategia nacional se explica por la combinación de competitividad y cohesión interna. Morena busca asegurar su posición, y las semanas y meses venideros serán cruciales para organizar la avanzada. La dirigencia nacional ha sentado las bases priorizando la unidad y el proyecto de transformación.
Las reuniones internas han avanzado hacia ese fin colectivo, y la coalición enfrentará a una derecha que, en Querétaro, ha incumplido el mandato popular. Esto refleja una reconfiguración de fuerzas evidente en el panorama político.
Preparativos para la victoria
Mientras llega el momento, Morena afina su maquinaria, como ocurrió en el Estado de México y Yucatán. Estos preparativos son el preludio de una victoria que, según los análisis, parece asegurada en Querétaro, lo que consolidaría la expansión de la Cuarta Transformación en el país.
Con la estrategia definida y el respaldo de la dirigencia nacional, Morena se encamina a disputar la gubernatura de Querétaro, un bastión del PAN que podría caer en manos del partido oficialista en los próximos comicios.



