INE y SAT niegan categóricamente hackeo tras alerta de filtración masiva de datos
INE y SAT niegan hackeo tras alerta de filtración masiva

INE y SAT Desmienten Vulneración Tras Alerta de Ciberataque Masivo

El Instituto Nacional Electoral (INE) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) han emitido comunicados oficiales negando haber sufrido un hackeo, luego de que Bloomberg informara sobre una presunta filtración masiva de datos de instituciones mexicanas. Ambos organismos subrayan que, tras exhaustivas revisiones técnicas, no se han identificado brechas de seguridad ni accesos no autorizados.

INE Rechaza Categóricamente la Vulneración de sus Sistemas

En un comunicado detallado, el INE rechazó de manera enfática que sus bases de datos o sistemas, los cuales contienen información sensible de millones de personas, hayan sido comprometidos. La institución afirmó que, tras realizar validaciones técnicas mediante áreas especializadas, no se detectaron incidentes de seguridad en los periodos señalados en los reportes difundidos.

El Instituto Nacional Electoral asegura contar con un modelo integral de ciberseguridad, alineado a estándares internacionales, que se enfoca en la prevención, detección y respuesta ante posibles incidentes. Entre las acciones clave que destacan se encuentran:

  • Monitoreo permanente de sistemas críticos para identificar amenazas en tiempo real.
  • Servicios especializados de ciberinteligencia con operación continua las 24 horas.
  • Revisión constante de registros y análisis de eventos para anticipar riesgos.
  • Coordinación estrecha con autoridades competentes ante posibles indicadores de riesgo.
  • Actualización constante de controles de seguridad física y lógica para fortalecer las defensas.

El INE subrayó que no existen incidentes corroborados que validen la narrativa de una supuesta exfiltración masiva de datos atribuible a sus sistemas, y reiteró que sus plataformas operan con total normalidad.

SAT También Descarta Vulneración Tras Reporte de Presunto Ciberataque

Por su parte, el SAT, mencionado como posible víctima en este presunto ciberataque, informó que, tras revisar minuciosamente las bitácoras y sistemas relacionados con la supuesta filtración difundida en medios, no se detectaron accesos ilegítimos ni comportamientos anómalos en sus plataformas.

En una tarjeta informativa emitida el 25 de febrero de 2026, el organismo detalló que mantiene protocolos de monitoreo permanente alineados con estándares internacionales de ciberseguridad. Además, afirmó que, ante cualquier alerta, activa mecanismos de contención y mitigación para proteger tanto la información institucional como la de los contribuyentes, asegurando la integridad de los datos fiscales.

Reporte Inicial Señalaba Filtración de Más de 195 Millones de Registros

De acuerdo con lo difundido por Bloomberg, el presunto ataque habría derivado en la filtración de más de 195 millones de registros, incluyendo datos de contribuyentes, credenciales de empleados y padrones electorales. Sin embargo, hasta el momento, el INE es la única institución que ha emitido un posicionamiento oficial detallado sobre el tema, mientras que el SAT se ha limitado a descartar la vulneración.

Cabe recordar que tanto el INE como el SAT habían sido mencionados como posibles víctimas del ataque cibernético, lo que generó preocupación pública sobre la seguridad de la información personal y fiscal en México.

¿Cómo se Habría Realizado el Supuesto Ciberataque?

Según los reportes citados, el atacante habría utilizado un chatbot basado en inteligencia artificial, al que supuestamente se le indicó actuar como un “hacker de élite” para detectar fallas en sitios gubernamentales. Asimismo, se habría instruido a la herramienta para identificar posibles vulnerabilidades, definir mecanismos de intrusión y facilitar el robo de información.

No obstante, el INE reiteró que, conforme a sus análisis técnicos internos, no fue vulnerado y sus sistemas continúan operando con normalidad, desmintiendo así las acusaciones de filtración masiva. Este incidente pone de relieve la creciente importancia de la ciberseguridad en instituciones públicas mexicanas, en un contexto donde las amenazas digitales son cada vez más sofisticadas.