Cuando te aplicas maquillaje, probablemente no imaginas el viaje que realizó ese producto. Detrás de sus ingredientes hay un proceso que comienza en una planta, continúa en un laboratorio y culmina con pruebas para determinar cómo se comporta un compuesto dentro de una fórmula. Ese recorrido es posible gracias a la biotecnología, una disciplina que extrae y purifica compuestos de plantas con propiedades a menudo desconocidas, y estudia su interacción con otros componentes, su estabilidad y su potencial beneficio para el ser humano.
Presencia cotidiana de la biotecnología
La biotecnología no solo está en el maquillaje. Forma parte de medicamentos, vacunas, alimentos, procesos agrícolas y soluciones ambientales. Érika Yazmín López, coordinadora del BioWorkshop del Tecnológico de Monterrey, explicó a Expansión: "Son todos estos compuestos que se presentan en alguna planta, en algún vegetal y que son de interés para nosotros porque nos proveen o nos dan una cierta actividad que beneficia al ser humano". Un ejemplo claro es el betacaroteno, el pigmento natural de zanahorias que da colores naranja, rojo y amarillo, y que se utiliza por sus propiedades antioxidantes en la industria cosmética y alimentaria.
Aplicaciones en agricultura y alimentos
En la agricultura, ciertos microorganismos ayudan a las plantas a absorber mejor nutrientes y agua, y se investigan cultivos resistentes a sequías, altas temperaturas o plagas. En la industria alimentaria, la biotecnología interviene en la fermentación y en el desarrollo de productos mediante microencapsulación, que protege microorganismos benéficos hasta que llegan al lugar donde actúan.
Salud y vacunas: un pilar esencial
En el ámbito de la salud, la biotecnología es fundamental para las vacunas. "Si la biotecnología dejara de existir, sería probable que algunas de las enfermedades erradicadas pudieran regresar", advirtió Érika Yazmín López. Pese a su importancia, existe una percepción negativa sobre algunas aplicaciones. La especialista señaló que la falta de información genera desconfianza, y el reto es conseguir que el conocimiento encuentre financiamiento, infraestructura, empresas y mercados.
El rezago de México en investigación
De acuerdo con la firma IMARC Group, el mercado biotecnológico mexicano alcanzó un valor de 12,108.95 millones de dólares en 2025 y se proyecta que supere los 20,400 millones en 2034. Sin embargo, México destina solo alrededor del 0.3% de su PIB a investigación y desarrollo, según la OCDE. Esta cifra contrasta con Estados Unidos y Canadá, que concentran cerca del 43% del mercado mundial de biotecnología. La baja inversión no solo limita la generación de conocimiento, sino también la capacidad de convertirlo en productos comerciales, que requieren laboratorios, equipos especializados, personal capacitado y capital.
Barreras y oportunidades de financiamiento
Érika Yazmín López afirmó: "En México, la ciencia en ocasiones no se apoya tanto, entonces, ahí estamos en esta desventaja ya que no existe gran inversión en el país para los desarrollos biotecnológicos". Para superar esta brecha, es necesario aumentar la inversión y fomentar la participación de empresas nacionales y capital extranjero. Las universidades pueden funcionar como puentes entre la investigación y la industria.
BioWorkshop: un puente entre academia e industria
Un ejemplo de ese puente es el BioWorkshop del Tecnológico de Monterrey, un espacio abierto a estudiantes, profesores, emprendedores y empresas que necesitan infraestructura para desarrollar o validar sus proyectos. El laboratorio cuenta con una inversión de más de 20 millones de pesos en equipamiento, con entre 80 y 120 equipos. La membresía mensual por persona cuesta 4,000 pesos e incluye espacio de trabajo, almacenamiento y acompañamiento técnico. "Creo que este laboratorio se va a convertir en un aliado para todos esos emprendimientos que se van quedando en el camino por falta de inversión y por falta de equipamiento", aseguró López. El acompañamiento cubre desde la investigación hasta la regulación, la obtención de capital y el escalamiento de prototipos.
Inversiones recientes en el sector farmacéutico
En 2025, como parte del Plan México, el gobierno anunció una inversión de 10,480 millones de pesos de cuatro empresas para fortalecer la industria farmacéutica. Entre ellas, Alpharma BioGenTec destinará 800 millones de pesos a infraestructura y desarrollo de biofármacos y vacunas; Genbio invertirá 4,000 millones en una planta de fraccionamiento de plasma; y el laboratorio Kener asignará 5,180 millones a la expansión de su planta de inyectables. Aunque estos anuncios corresponden principalmente al sector farmacéutico, incluyen componentes biotecnológicos. Además, la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México planteó la meta de atraer 1,000 millones de dólares de inversión de empresas de biotecnología y salud durante 2025.
La biotecnología, a menudo asociada con términos complejos, está más cerca de la vida cotidiana de lo que se cree. Superar los obstáculos de financiamiento e infraestructura es clave para que México aproveche su potencial y convierta la investigación en soluciones tangibles.



