BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, y Meta han anunciado una alianza para desarrollar un campus de centros de datos en El Paso, Texas, con una inversión de 14,000 millones de dólares. La instalación, que ya está en construcción, tendrá una capacidad de cómputo de un gigavatio y comenzará a operar en 2028. Esta capacidad equivale al consumo anual de electricidad de aproximadamente 800,000 hogares en Estados Unidos, según cifras de la empresa.
Detalles de la inversión y la sociedad
En el acuerdo, BlackRock adquirirá una participación del 80% del proyecto, mientras que Meta conservará el 20% restante. La financiación de BlackRock incluye una deuda de 12,500 millones de dólares, y Meta recibirá una distribución de 1,000 millones de dólares para alinear la propiedad. Por su parte, Meta aportará terrenos y activos de construcción en curso valorados en 2,300 millones de dólares, mientras que BlackRock contribuirá con aproximadamente 4,900 millones de dólares.
Este modelo refleja una tendencia creciente entre las grandes tecnológicas: recurrir a capital externo y al endeudamiento para financiar la costosa infraestructura de inteligencia artificial. De acuerdo con Reuters, la escala de estas inversiones ha llevado a empresas como Alphabet, Meta y Amazon a emitir deuda por miles de millones de dólares, ya que el costo de la IA supera sus flujos de caja operativos.
Expansión global de Meta en infraestructura de IA
Meta cuenta actualmente con 28 centros de datos en operación o construcción. La empresa también desarrolla instalaciones similares en Luisiana, donde busca ampliar un campus hasta alcanzar cinco GW de capacidad, con una inversión que podría superar los 50,000 millones de dólares. En total, Meta planea invertir hasta 600,000 millones de dólares en infraestructura, incluyendo centros de datos y empleos, hacia 2028.
La expansión no se limita a Estados Unidos. En julio, Meta anunció su primer gran centro de datos en Alberta, Canadá, con una inversión de 9,000 millones de dólares. Esta instalación también tendrá una capacidad de un gigavatio y requerirá electricidad comparable al consumo de unos 800,000 hogares. Para abastecerla, Meta contempla nueva infraestructura energética, incluyendo una planta de generación a gas natural que comenzaría a operar en 2030.
Impacto ambiental y críticas
El rápido crecimiento de los centros de datos ha generado cuestionamientos por su impacto ambiental y social. Las protestas contra nuevos centros de datos se han intensificado debido al alto consumo energético, el uso de agua, el ruido y las emisiones. Aunque Meta y BlackRock no han detallado medidas específicas para mitigar estos efectos en El Paso, la empresa ha señalado su compromiso con la sostenibilidad en otros proyectos.
Esta alianza demuestra cómo Meta, mientras aporta terrenos y activos de construcción, recurre a socios financieros como BlackRock para acelerar la construcción de la infraestructura necesaria para sostener sus productos de inteligencia artificial, sin asumir por sí sola todo el costo de una expansión que requiere inversiones cada vez mayores.



