Empresas aceleran búsqueda de proveedores en México ante posible endurecimiento del T-MEC
Empresas aceleran búsqueda de proveedores en México ante T-MEC

Las empresas manufactureras en México están reconfigurando sus cadenas de suministro ante la posibilidad de que las reglas de contenido regional del T-MEC se vuelvan más estrictas. Durante el primer semestre del año, las necesidades de compra de las empresas en México aumentaron 26%, según datos de la Cadena de Valor de la Industria en México (CAPIM). Este incremento refleja una búsqueda activa de componentes y capacidades productivas dentro de Norteamérica, una tendencia que el organismo anticipa que se fortalecerá en los próximos meses.

René Mendoza, presidente de CAPIM, señaló que México está capturando parte de esta nueva demanda de proveedores, lo que representa un potencial significativo para el sector automotriz. "México está capturando esa nueva búsqueda de proveedores, lo que significa que hay gran potencial de capturar esa demanda de compra del sector automotriz. Si crecen los requerimientos, crece la integración regional y el valor agregado", afirmó.

Contexto de la revisión del T-MEC y el Valor de Contenido Regional

El movimiento ocurre mientras México, Estados Unidos y Canadá revisan el T-MEC, y las empresas se preparan para un escenario de mayores exigencias sobre el origen de los productos. Para las compañías manufactureras, anticiparse a un posible endurecimiento de las reglas implica revisar qué componentes compran, de dónde provienen y qué proveedores pueden incorporarse a sus cadenas dentro de Norteamérica.

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En el sector automotriz, esta presión tiene una referencia concreta: actualmente, para que un vehículo acceda a las preferencias arancelarias del T-MEC debe cumplir con un Valor de Contenido Regional (VCR) de 75%. La expectativa de la industria es que este requisito pueda aumentar con la revisión del acuerdo. Sin embargo, el VCR no equivale a contenido mexicano, ya que contabiliza insumos originarios de México, Estados Unidos y Canadá. Por lo tanto, un aumento del requisito no obliga a las empresas a comprar más dentro de México, pero sí incrementa la necesidad de contar con proveedores dentro de la región.

Ahí es donde México encuentra una oportunidad: las empresas pueden sustituir componentes provenientes de otras partes del mundo por productos fabricados en el país y, con ello, aumentar el contenido norteamericano de sus vehículos. La demanda ya permite identificar algunos espacios con mayor margen para desarrollar proveedores. En la industria de autopartes, las partes eléctricas, transmisiones y embragues, telas, alfombras y asientos, así como partes para motor y motores a gasolina, concentran 52.4% de la producción. Entre las capacidades que la industria busca ampliar están las relacionadas con partes metalmecánicas y troquelados.

La misma búsqueda llega a los electrodomésticos

La anticipación a reglas comerciales más exigentes no se limita al sector automotriz. En la industria de electrodomésticos, las empresas también están ampliando su búsqueda de proveedores dentro de México, aunque las reglas de contenido regional aplicables al sector son distintas y se ubican entre 40% y 50%.

Baldwin Britton, presidente del Clúster de Electrodomésticos de Nuevo León, explicó que las empresas están buscando proveedores nacionales de metalmecánica, electrónicos, estampados, troquelado, maquinaria y servicios industriales especializados. Además de la expectativa sobre las reglas comerciales, los aranceles que Estados Unidos ya ha impuesto a determinados bienes e insumos están acelerando la sustitución de importaciones. "Los socios han sido afectados por los aranceles, eso es innegable. Tiene un impacto el arancel al acero y aluminio, sin embargo, ¿qué hacen las grandes empresas? Están tratando de mitigar a través de traer más productores locales, hablamos de la sustitución de importaciones", dijo Britton.

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Algunas empresas de electrodomésticos en Nuevo León ya alcanzan hasta 85% de integración regional en sus componentes. Aun así, el sector continúa buscando nuevas capacidades productivas para completar cadenas que todavía dependen de proveedores externos. "A veces hay que irlos a sacar de otras industrias. Yo siempre les digo que es una gran oportunidad para venir y formar parte de nuestras filas", señaló Britton. La búsqueda incluye proveedores de vidrio, servicios de mantenimiento, reparación y operaciones (MRO), intercambiadores de calor y otros servicios indirectos. Es decir, la demanda no se limita a piezas que terminan físicamente dentro de un producto.

Los datos de CAPIM muestran precisamente esa amplitud: del total de nuevas demandas industriales, 36% corresponde a componentes; 34% a procesos productivos; 25% a servicios, indirectos, tecnología o MRO, y 5% a materias primas.

México busca convertir la demanda en proveedores

El aumento de las necesidades de compra está llevando a gobiernos y organismos empresariales a tratar de ampliar la capacidad de las empresas mexicanas para incorporarse a las cadenas de suministro. En el sector automotriz, la Industria Nacional de Autopartes y la Secretaría de Economía impulsan el Programa de Desarrollo de Proveedores de la Industria Automotriz, enfocado en elevar las capacidades técnicas, financieras y de gestión de pequeñas y medianas empresas.

Nuevo León también busca aprovechar el momento para aumentar la participación de empresas locales en las cadenas de suministro de las grandes manufactureras. "Desde enero del año pasado estuvimos con una estrategia de buscar que todas las empresas que producen cosas en Nuevo León tengan el 100% de producción de su proveeduría hecha en Nuevo León. Entonces, ese es nuestro objetivo como Estado y es lo que todos estamos tratando de lograr", afirmó Emmanuel Loo, subsecretario de Inversión, Innovación e Inteligencia Artificial de la Secretaría de Economía de Nuevo León.

La meta estatal va más allá de las reglas del T-MEC, que reconocen contenido originario de toda Norteamérica. Pero refleja el espacio que México busca ocupar mientras las empresas revisan sus cadenas de suministro: si la región gana peso frente a proveedores de otras partes del mundo, el país puede quedarse con una mayor proporción de esa producción.

Por ahora, el aumento de 26% en las necesidades de compra muestra que las empresas ya comenzaron a anticiparse. El resultado de la revisión del T-MEC todavía está por definirse, pero la expectativa de reglas de contenido regional más exigentes ya está teniendo un efecto en las decisiones de abastecimiento. "Pudiéramos superar el 30% según avancen las reuniones de revisión del T-MEC y la presión sobre el contenido regional", prevé CAPIM.

Para México, el reto será convertir esa demanda anticipada en nuevas capacidades productivas. La oportunidad no está solamente en vender más componentes a las grandes manufactureras, sino en desarrollar los proveedores que todavía hacen falta para que una mayor parte de las cadenas de suministro de Norteamérica pueda producirse dentro de la región.