El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmó este viernes que la inflación en México se moderó durante el mes de julio, ubicándose en una tasa anual del 3.12%. Este porcentaje representa el nivel más bajo registrado para este mes en los últimos seis años, acercándose al objetivo puntual establecido por el Banco de México (Banxico). La desaceleración general de los precios estuvo impulsada principalmente por la reducción significativa en las tarifas de productos agropecuarios.
Moderación impulsada por frutas y verduras
Según los datos publicados por el organismo estadístico, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento marginal del 0.03% en términos mensuales respecto a junio. Esta variación positiva mínima permitió que la cifra anual cayera desde el 3.51% observado en el mismo periodo de 2025. El componente no subyacente, que incluye productos con precios volátiles, mostró una contracción mensual del 0.67%, aunque mantuvo un crecimiento anual del 0.29%.
La principal fuerza detrás de esta baja fue el sector agropecuario, cuyos precios retrocedieron 1.51% de manera mensual y 3.34% en comparación con el año anterior. Dentro de este grupo, las frutas y verduras experimentaron una disminución del 3.11% frente al mes previo. El producto individual que mayor contribución tuvo para reducir el índice fue el jitomate, cuyo precio cayó drásticamente 29.20% en lo que va del mes.
Otros artículos agrícolas también registraron descensos notables. El chile poblano bajó 15.63%, mientras que el chile serrano disminuyó 6.98%. En contraste, hubo productos que encarecieron; la cebolla aumentó 18.97% y la naranja subió 11.90%. Además de los vegetales, el precio del huevo registró una caída del 1.08% y el gas LP descendió 1%.
Presiones persistentes en servicios y alimentos procesados
A pesar de la mejora general, persisten presiones inflacionarias en componentes específicos que mantienen abierto el debate sobre las expectativas de mediano plazo. La inflación subyacente, indicador que excluye los productos más volátiles y es clave para las decisiones de política monetaria, se situó en 3.95% anual y avanzó 0.23% en términos mensuales.
Dentro de este rubro subyacente, los servicios mostraron una resistencia notable. Este grupo registró un aumento anual del 4.36%, superando ampliamente la meta del banco central. Las mercancías, por su parte, avanzaron 3.52%. Específicamente, los alimentos procesados, bebidas y tabaco incrementaron sus precios 4.85% anual. Asimismo, las colegiaturas educativas presentaron un alza del 5.93%, reflejando presiones estructurales en costos educativos.
El subgrupo de "otros servicios", que abarca restaurantes, taquerías, servicios médicos y turísticos, también elevó sus tarifas 4.85%. En el ámbito del transporte aéreo, los precios subieron 4.11%, mientras que establecimientos como loncherías, fondas, torterías y taquerías registraron un incremento menor del 0.37%. Por otro lado, el sector tecnológico mostró un repunte significativo: los precios de las computadoras avanzaron 6.10% únicamente durante el mes de julio.
Posición del Banco de México y riesgos futuros
La publicación de estos datos ocurre un día después de que el Consejo de Gobierno del Banco de México decidiera mantener por unanimidad su tasa de interés de referencia en 6.50%. En su comunicado de política monetaria, la autoridad monetaria revisó a la baja su estimación de inflación general para el tercer trimestre de 2026, situándola en 3.5%, desde una previsión anterior superior. Para el cierre de año, Banxico mantiene su expectativa en 3.5%.
No obstante, el banco central advirtió sobre un retraso en la convergencia hacia su meta oficial del 3%. Anteriormente, se proyectaba alcanzar ese nivel en el segundo trimestre de 2027, pero ahora se espera que esto ocurra hasta el cuarto trimestre de ese mismo año. El balance de riesgos de Banxico permanece sesgado al alza, identificando amenazas como la persistencia de la inflación subyacente, posibles disrupciones comerciales, efectos inflacionarios derivados de conflictos geopolíticos internacionales, afectaciones climáticas en la producción agrícola y mayores presiones en los costos operativos.



