La estructura de poder de la familia Salgado Macedonio en Guerrero abarca el gobierno estatal, el Congreso, municipios y diversas áreas de la administración pública, en un estado marcado por la miseria, la inseguridad y el crimen organizado. El senador Félix Salgado Macedonio, figura central de la política guerrerense, ha sido comparado con los viejos caciques del PRI, y su hija, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, llegó al cargo tras la cancelación de la candidatura de su padre por incumplir con su informe de gastos de precampaña.
La candidatura de Evelyn fue respaldada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y se convirtió en la fórmula para que el grupo familiar conservara el control del estado, según el análisis publicado por Manuel Díaz en su columna.
Un apellido, todo el poder
Félix Salgado cobró notoriedad nacional desde que fue presidente municipal de Acapulco, cuando fue señalado públicamente por presuntos vínculos con grupos criminales. Testimonios difundidos en investigaciones periodísticas revelaron supuestos encuentros con Edgar Valdez Villarreal, conocido como La Barbie, y la periodista Anabel Guerrero habló de pagos de entre 200 y 300 mil dólares mensuales relacionados con organizaciones criminales.
Versiones apuntan a que la DEA puso en la mira a Evelyn Salgado y a su padre por presuntos vínculos con los cárteles Guerreros Unidos, Los Ardillos y Los Tlacos. Según un informe, estos grupos habrían financiado su campaña y estarían involucrados en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. La relación entre política y crimen organizado en Guerrero no es nueva, pues el estado ha padecido durante años violencia, extorsiones, desapariciones y asesinatos, mientras distintos grupos criminales disputan territorios y actividades económicas.
Familiares y colaboradores en la mira
En este contexto aparecen nombres de familiares y colaboradores del grupo Salgado. Joaquín Alonso Piedra, ex suegro de la gobernadora, fue detenido en 2016 y señalado por la Policía Federal, entonces liderada por Omar García Harfuch, como presunto operador financiero relacionado con los Beltrán Leyva. Posteriormente fue asesinado en un ataque armado.
Según se conoce, Alonso Piedra, alias El Abulón, abuelo del primer hijo de Evelyn, usaba su perfil de empresario para trabajar como prestanombres de Clara Elena Laborín, alias La Señora, quien era esposa de Héctor Beltrán Leyva. También permanece en la memoria de Guerrero el caso de José Luis Abarca, exalcalde de Iguala, cuya administración quedó vinculada a la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. En su llegada a la alcaldía, Abarca contó con respaldo de López Obrador y de Félix Salgado. En aquella contienda, Salgado impulsó también a su sobrino Justino Carbajal Salgado, quien posteriormente fue asesinado.
En 2023, la hermana de Justino, Zulma Carbajal Salgado, fue víctima de un atentado en donde resultó muerto su esposo. En plena contienda por la presidencia de la república, en Guerrero fue asesinado José Guadalupe Fuentes Brito, operador de Marcelo Ebrard y enlace con los empresarios locales. El empresario era dueño de Corporativo Comercial Millenium y tío del jefe de la Oficina de la gobernadora, Rubén Fuentes, actual esposo de Evelyn Salgado. Su cuñado, Oscar Omar Hernández, es el director de Costos, Presupuestos, Licitaciones y Contratos de la Secretaría de Obras Públicas y Ordenamiento Territorial.
El inagotable respaldo
Otra de las hijas de Félix Salgado, Celeste Salgado, se perfila como aspirante a la presidencia municipal de Iguala. Liz Adriana, hermana de la gobernadora, ocupa la presidencia del DIF estatal y familiares y personas cercanas han encontrado espacios en la administración pública. El poder de los Salgado Macedonio cuenta con la protección política de las más altas esferas del obradorismo. López Obrador defendió públicamente a Félix Salgado ante las acusaciones y cuestionamientos que enfrentó durante el proceso electoral de 2021 y avaló la candidatura de su hija.
Claudia Sheinbaum también ha mostrado cercanía con el senador; durante sus visitas a Guerrero ha descrito a Félix Salgado como uno de los dirigentes perseguidos y afectados por los fraudes electorales del pasado, validando su estatus como un pilar histórico de la Cuarta Transformación en la región sur del país. Aunque la discusión sobre las reglas contra el nepotismo electoral toca a su familia, Félix Salgado no ha ocultado sus aspiraciones de gobernar Guerrero.
El estado enfrenta una severa crisis de inseguridad, pobreza y violencia bajo el dominio político de una familia que por décadas se ha mantenido en el poder, pero la 4T no llegó a Guerrero para acabar con los cacicazgos, llegó simplemente para adoptarlos.



